El mercado petrolero enfrentaría en estos días una lucha de poder. Estados Unidos buscaría asumir una posición dominante gracias al petróleo de esquisto, mientras Arabia Saudí presiona para reducir los precios del crudo por debajo de estos costos y hacer frente así a este boom.

Así lo dice en un análisis la agencia DPA, en el cual indica que “EE.UU. inunda el mercado mundial con petróleo barato, lo que afecta la rentabilidad y reduce el poder de estados petroleros como Arabia Saudí, el mayor productor de la OPEP”.

DPA también indica que aunque los saudíes se oponían a una baja de precios, a principios de noviembre le ofrecieron una sorpresiva rebaja especial a los clientes estadounidenses.

Muchos analistas presumen, agrega, que los saudíes quieren probar el límite de la industria estadounidense. El fracking (técnica de extracción del crudo de esquisto) es más caro, por lo que si el precio del petróleo baja mucho, no valdría la pena asumir los costos de su producción y el boom se afectaría.

Tampoco está claro cuánto podrá mantener Arabia su estrategia de crudo barato en el seno de la OPEP. La Agencia dice que “muchos miembros están con el agua hasta el cuello por la caída del precio”.

De hecho, funcionarios venezolanos visitaron países socios de la OPEP en busca de apoyo a la estrategia del presidente Nicolás Maduro, de estabilizar los precios del crudo. Por eso la reunión de la OPEP del 27 de este mes, donde se espera que tanto Venezuela como Ecuador propongan reducir la producción, es esperada con ansias.

El petróleo de Texas cerró en US$75,64 el barril ayer, después de la recuperación parcial del viernes. El precio teórico del crudo ecuatoriano reportado ayer por EP Petroecuador fue de US$70,6 para el Oriente y US$65,6 para el Napo.

La Administración de Información Energética de EE.UU. estima que los precios del combustible en ese país en el 2015 serían menores en cuatro años.