En esta temporada se capturaron 90 toneladas de camarones, que dejaron ingresos por US$500 mil para los pescadores artesanales. De esas, 86 toneladas fueron extraídas de la Languna de Rocha. El resto se extrajo de la Laguna de Castillos y del arroyo Valizas.

“La existencia de una buena zafra de camarón como la de este año en la Laguna de Rocha significa para los pescadores artesanales el acceso a beneficios económicos que les permiten compensar períodos de escasez de otros recursos pesqueros”, indica el informe elaborado por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara).

La captura se realizó entre febrero y junio de este año. El estudio de la Dinara, que recoge Presidencia, explica que las primeras cuatro toneladas se capturaron de la Laguna de Castillos y del arroyo Valizas. En este caso, los ejemplares pesaban menos de diez gramos, y por ese motivo no fueron atractivos comercialmente. En cambio, en la Laguna de Rocha, donde las actividades comenzaron en marzo, los camarones se extrajeron en mayor cantidad y tamaño.

Los ejemplares más grandes, que se capturaron entre marzo y abril, se vendieron en el mercado interno como camarones frescos. En tanto, los más pequeños se vendieron fundamentalmente como carnada o como colas cocidas y congeladas.

El camarón rosado se encuentra desde la costa brasileña y se extiende hasta aguas uruguayas y de Argentina. En esta actividad participan generalmente pescadores artesanales de Maldonado y de Rocha.

En estas zonas, por lo general, se extraen camarones juveniles, que se encuentran en pleno proceso de emigración hacia el sur de Brasil.