Fue un miércoles de euforia para dos protagonistas de la industria del retail de América Latina. Comenzó con la filtración a la prensa de que la mexicana Liverpool había acordado la compra de 50% de la chilena Ripley. Ésta aceptó que había estado en conversaciones con ejecutivos de Liverpool, que a su vez admitió estar abierta a posibles compras y fusiones con otros actores de la industria. Ninguna confirmó la veracidad de la información, pero en la Bolsa de Santiago de Chile sonaron las campanas y los títulos de Ripley escalaron 30% en la jornada, hasta que su acción fue suspendida.

Para Liverpool, la versión periodística no fue positiva y sus títulos en la Bolsa Mexicana de Valores perdieron 3,24% y se vendieron en 217.09 pesos por papel. Antes del cierre, la minorista informó al mercado que “continuamente está a la búsqueda de oportunidades que permitan la maximización del valor de la empresa para beneficio de sus accionistas.

En consecuencia, Liverpool mantiene continua comunicación con otras empresas para conocer mejores prácticas, experiencias comerciales exitosas y analizar posibilidades de negocio. En este sentido, Liverpool y Ripley han estado en contacto desde hace años buscando oportunidades que beneficien a ambas empresas. Recientemente Liverpool y Ripley han sostenido comunicaciones sin que hasta esta fecha se haya acordado algo”.

¿Pero qué pasaría de concretarse una fusión entre Liverpool y Ripley? Para la firma mexicana, aseguraron expertos consultados por El Economista, se tratará de un movimiento que apuntalará su negocio hacia la clase media y media baja, niveles socioeconómicos que abarca el formato de la chilena. Para los accionistas de Ripley, significará incrementar las operaciones del negocio y tener presencia en el segundo mayor mercado de América Latina.

“Los formatos de tiendas de Ripley están más dirigidos a un nivel medio y medio bajo, es decir, a diferencia del formato Liverpool, ofrece precios más económicos. Podría compararse más bien con el formato Fábricas de Francia, perteneciente también a Liverpool”, explicó la analista de Grupo Financiero Monex, Giselle Mojica.

Para Giselle Mojica, de Monex, la transacción sería positiva pues Liverpool tendría participación en la región sudamericana. “Con Ripley, Liverpool estaría adentrándose a mercados donde no tenía participación y donde podría continuar creciendo su negocio”.

Uno de los planes de la cadena departamental mexicana es precisamente hacer crecer su formato Fábricas de Francia, el cual a diferencia del formato Liverpool que también alcanza al segmento A/B (clase rica), está dirigido a un consumidor de nivel socioeconómico C+, C, C/D+ (clase media alta, clase media y clase media baja).

En septiembre pasado, Enrique Guzmán, director de Publicidad y Relaciones Públicas de Liverpool, dijo a El Economista que la cadena departamental contaba con un plan de expansión con Fábricas de Francia donde pensaban abrir alrededor de 10 tiendas por año, pues la idea era empezar a crecerlo con un esquema de tiendas de aproximadamente 5.000 metros cuadrados.

De acuerdo con su tercer reporte trimestral, a septiembre de este año Liverpool contaba con 27 Fábricas de Francia.

Ripley Corp es una de las mayores compañías del sector retail de Chile y Perú, y a partir del 2013 también está presente con tiendas en Colombia. Su principal negocio es la venta al detalle de vestuario, accesorios y productos para el hogar a través de los distintos formatos de tienda por departamento, acompañado por un negocio financiero a través del crédito directo a sus clientes por medio de la Tarjeta Ripley.

Ripley administra más de 76 tiendas con una superficie de venta total de más de 410.000 metros cuadrados, y con más de 1,5 millones de tarjetas de crédito con saldo.

Para Giselle Mojica, de Monex, la transacción sería positiva pues Liverpool tendría participación en la región sudamericana. “Con Ripley, Liverpool estaría adentrándose a mercados donde no tenía participación y donde podría continuar creciendo su negocio”.

De acuerdo con un reporte de Grupo Financiero Actinver, los ingresos de Liverpool aumentarían en 50% y el EBITDA solamente 16% ya que la compañía con operaciones en centro y Sudamérica cuenta con un menor nivel de rentabilidad que las operaciones Mexicanas.

El reporte explica que las ventas anuales de Liverpool son de 87,363.4 millones de pesos mientras que las de Ripley alcanzan los 43,383.3 millones de pesos.