Santiago. Con el objeto de promover el desarrollo sustentable en el país, a comienzos de noviembre pasado 15 empresas se unieron para lanzar el Chile Green Building Council (Chile GBC), capítulo nacional del World Green Building Council, una organización sin fines de lucro que busca abrir espacio para la construcción sustentable. Hoy, cinco meses después del lanzamiento, aseguran que el programa de reconstrucción, tras el terremoto de febrero pasado, plantea una oportunidad para levantar el país de manera sostenible.

“Con esta situación lamentable, hemos visto cómo cada vez más se está desarrollando la construcción a través de sistemas sustentables. Este tema ya explotó y queremos llegar a ser un referente del mercado. Eso es lo que nos demandan nuestros propios socios y el gobierno”, explica Giancarlo Cibrario, presidente del directorio del organismo y gerente de Gestión de Proyectos Corporativos de Falabella, una de las compañías que integran el grupo.

En esa línea, adelanta a AméricaEconomía.com que ya han sostenido reuniones con la administración de Sebastián Piñera, con el fin de generar planes conjuntos. “Hemos visto que ellos necesitan de un referente en el mercado; si bien la Cámara de la Construcción ha tenido mesas e iniciativas, no ha dado la respuestas necesaria”, asegura.

- ¿Dónde observan que están principalmente las ventajas?

-Todo lo que el terremoto devastó eran construcciones antiguas, de 25 ó 30 años atrás, por lo tanto, la tecnología de esa época no era la misma. Ahora tenemos que construir pensando en otros 25 ó 30 años más, y no podemos construir lo mismo que había, tenemos que hacerlo con lo que el mercado está diciendo y hay que incorporar todo lo que en el futuro se demande. Hoy se espera que más adelante el costo del agua y la energía vayan creciendo, por lo tanto, hay que incorporar desde ya soluciones para eso.

- ¿Cuál será la forma en que ustedes entregarán al gobierno estas iniciativas?

-La idea es que nosotros podamos ir incorporando las mejores prácticas a nivel mundial. Todas las normativas en Chile, como la sísmica o la de energía, entre otras, están basadas en normativas extranjeras, porque no tenemos los fondos ni la capacidad para crear nuestras propias normas. La idea es ir entregando al gobierno, y a las distintas entidades encargadas de dictar las regulaciones, las herramientas necesarias para que ellos puedan tomar las mejores decisiones.

-¿Incluyendo propuestas donde se incorporen mecanismos de eficiencia energética y construcción sustentable?

-Exactamente, y en eso incluir -y que podemos colocarle 'made in Chile'- soluciones adaptadas al medio local. Iniciativas que ya se han aplicado y que en dos o tres años han tenido un éxito que no se esperaba, y que por el mismo dinero, incluso menos de lo que se invirtió, hubo retornos que antes no existían.

Por ejemplo, en el caso puntual de nosotros en Falabella, por el costo de construcción que teníamos anteriormente por una tienda, hoy somos capaces de pensar en soluciones sustentables y hemos logrado bajar los costos 30%, lo que ha llevado a que la operación de esas tiendas sea entre 30% a 40% más barata que las otras.

-En el fondo, ¿es hacer partícipe al sector público de las tecnologías e inversiones que ya está haciendo el sector privado?

-Así es, pasarlas al sector público y qué mejor referente que el gobierno adopte todas estas medidas y las vaya haciendo suyas. Ahora tiene una tremenda herramienta en sus manos; tiene que construir del orden de seis a ocho hospitales, y son construcciones pensadas para muchos años. Por lo tanto, tiene que incorporar nuevas tecnologías.

La gente que está diseñando los hospitales ha ido a visitar nuestras tiendas, para ver los usos de los ductos de barras que reemplazan el uso de cables en las tiendas. Este material se comportó muy bien en los sismos y es 100% reutilizable, cosa que con el cable por normativa no se puede hacer. Además, vieron el funcionamiento de las células fotovoltaicas, los calentadores de aguas, entre otras tecnologías.

-¿Cuál es el cronograma que manejan para este año?

-La meta de este año es echar a andar las mesas, hacer un listado de proveedores del mercado, hacer mayor capacitación y crear mayores referentes en construcción sustentable, a través del sistema de certificación LEED, que es lo que el mercado chileno está adoptando como referente. Por lo tanto, queremos capacitar al máximo de gente.

-¿Cómo es el ordenamiento que han establecido para las mesas de trabajo?

-Hay temas específicos como son ahorro energético, ahorro de agua, diseño y materiales. Inicialmente existen esas cuatros mesas, que es donde hoy necesitamos dar más soluciones.

Certificación ‘made in Chile’

-Hoy en día las certificaciones LEED sólo las hace el US Green Bulding Council. En elfuturo, ¿se pretende lograr una certificación local?

-Claro, ahora los que trabajan aquí son sólo facilitadores y prestan asesoramiento. Primero, lo que queremos hacer es llenar de facilitadores, para que estén presentes en los distintos aspectos del desarrollo del país.

-¿Y para más adelante crear uno propio?

-Efectivamente es una aspiración, al igual como hay otros capítulos a nivel mundial que han logrado adaptar certificaciones para el mercado local. Pero para ello tenemos que ir paso a paso. Lo primero era conformarnos como un capítulo reconocido. Una vez que superemos los 100 miembros, y podamos demostrar que somos capaces de tener un estamento, podemos llegar a tener un proceso de certificación en Chile.

-¿Cómo se combina ese proceso con una certificación a nivel internacional?

-Obviamente ese proceso va ligado con un proceso de certificación internacional, para que realmente tenga peso, porque hoy en día cualquiera puede crear un proceso de certificación que nos sirva acá en Chile, pero no en el mercado global.

-¿Existe algún cronograma para generar ese proceso?

-A nivel mundial, esto lleva recién diez años, entonces, decir que nuestra meta es que en un año lo tengamos, no me atrevo. Pero esperamos que sea en el corto plazo.

El gran mito

-Cuando partieron el año pasado, eran 15 empresas, y hasta ahora ya se han sumado diez nuevos miembros, ¿Han observado un mayor interés?

-Absolutamente, esto se puede ver hoy en todos lados, y ya está en boca de todos el tema de la construcción sustentable. El gran mito que hay que romper es que hay que demostrar que está vigente en el mercado, que están los diseñadores y los materiales, y que no es más caro.

-Eso frena a distintas organizaciones o gobiernos a realizar inversiones sustentables…

-Es el gran mito, porque la gente que no sabe, tiende a atacarlo y destruirlo antes que nazca, ya que es la única forma de poder seguir vigente con lo que vienen haciendo y que no necesariamente es bueno.

-Pero sin duda ya es una barrera que se está rompiendo, ¿qué esperan para más adelante?

-Hay que perder el miedo al uso de la tecnología y saber que no implica más costos. Ahora está mucho más inmerso en las nuevas generaciones, los niños te recitan las tres R: reducir, reutilizar y reciclar, y para nosotros eso era chino. Será mucho más fácil, ellos no van a observar que la estética de un calentador te mata, como hoy en día pasa en condominios que no te dejan instalar uno porque encuentran que afean el entorno. Pero todo eso está cambiando, y como dijo Darwin: “no sobrevive el más fuerte, sino el que tiene capacidad de adaptación”.