Santo Domingo. República Dominicana duplicó su huella de carbono en tan sólo una década el país, colocándose como el tercer país caribeño con mayor emisión de dióxido de carbono (CO2), informaron este jueves las autoridades.

El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y el Mecanismo de Desarrollo Limpio (CNCCMDL), Omar Ramírez, dijo que mientras en el año 2000 en el país se produjeron 18.414 toneladas de CO2, en el 2010 esa cifra se incrementó a 36.000 toneladas.

"Duplicamos las emisiones en 10 años. Eso significa que una mayor capacidad de consumo originó una mayor capacidad de emisiones", dijo el funcionario.

Ramírez agregó que solamente Cuba y Trinidad y Tobago, donde existen industrias petroleras, superan a República Dominicana en la huella de carbono, certificado que mide la cantidad de gases de efecto invernadero que se emiten en la cadena de producción.

El experto dictó hoy una conferencia en el acto inaugural de diplomado sobre periodismo ambiental que se desarrollo en Santo Domingo con el respaldo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), la principal del país, y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

El mes pasado, un informe de la Agencia para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID) y la organización Nature Conservancy señaló que República Dominicana y Haití, países que comparten la isla Hispaniola en el centro del Caribe, están entre los diez países con mayor riesgo de ser afectados en el futuro por los efectos del cambio climático.

En junio pasado, los dominicanos celebraron el Día Mundial del Medio Ambiente con un importante aumento de la cobertura boscosa en todo su territorio nacional, al pasar del 26 por ciento en 1984 al 39,7 por ciento en el 2011.

Pero un estudio realizado por la Universidad de Columbia en Nueva York estimó este año que la disponibilidad de agua dulce en República Dominicana se reducirá en 85 por ciento a finales del siglo XXI, debido al cambio climático que además ocasionará impactos severos a mediano plazo.