Quito. El presidente Rafael Correa ayer ordenó al ministro coordinador de la Política Económica, Patricio Rivera, que elimine la salvaguardia de 25% que se había aplicado a las llantas para vehículos livianos.

Lo hizo durante el enlace sabatino cumplido en el cantón Santa Lucía (en la provincia del Guayas), para demostrar que la medida aplicada por el Ejecutivo desde el 11 de marzo pasado a unos 2.800 productos, entre ellos los neumáticos, no es la razón para que el Municipio de Quito haya aprobado el incremento de la carrera de taxis recientemente.

“Es irresponsable y mentiroso echarle la culpa al Gobierno”, dijo. También aseguró que el alcalde Mauricio Rodas ya había firmado un compromiso con los taxistas, antes de las salvaguardias. Aunque dijo estar de acuerdo con la subida, desafió a que bajen las tarifas: “Vamos a ver quiénes son los mentirosos y vamos a ver si bajan las tarifas de los taxis”, dijo.

De otro lado, el presidente anunció que ya se definieron los huecos patrimoniales de los bancos que quebraron en 1999. Así el hueco patrimonial de Filanbanco quedó en $ 661,5 millones; el del Banco del Progreso es de $ 1.000 millones: el del Banco Popular está en $ 237 millones y el de Préstamos, $ 229 millones.

Adicionalmente, indicó que ya han sido declarados como insolventes varios de sus exprincipales accionistas: William y Roberto Isaías (Filanbanco); Fernando Aspiazu (Progreso), Alejandro Peñafiel (Préstamos) y Nicolás Landes (Popular). Además anunció que la Unidad de Gestión de Derecho Público –que reemplazó a la AGD y que estuvo dirigida por Pedro Delgado– se cerrará pronto.