Quito. El Gobierno Nacional intentará proteger a los ciudadanos que no pudieron cancelar sus deudas hipotecarias “de buena fe”, gracias al proyecto de reformas al sistema de hipotecas. La Asamblea Nacional tendrá un mes para analizar su aprobación, a partir del lunes próximo.

El presidente ecuatoriano Rafael Correa indicó, durante el Enlace Ciudadano número 266, que las reformas al sistema de hipotecas impedirá que los ciudadanos queden endeudados injustamente con los bancos que les dieron el crédito, porque no pudieron cancelarlo de buena fe.

El Jefe de Estado ejemplificó que antes un banco podía prestarle a una persona US$200 mil para comprar una casa, pero ante una crisis económica o pérdida de empleo, el banco recibe la hipoteca pero ya no vale US$200 mil, sino US$50 mil “y le quedé debiendo 150 mil más”.

Rechazó que exista “supremacía absoluta del capital sobre los seres humanos”. “La sorpresa nuestra es que Ecuador tiene el mismo sistema de España, estamos tomando todas las medidas para que no haya burbuja inmobiliaria (…) Aquí en el Ecuador mandan los seres humanos”.

Acotó que los bancos son los que deben asumir el riesgo en caso de una crisis. “Con esos sistemas criminales está cayendo todo el riesgo sobre los seres humanos (…) debe reducirse el patrimonio del banco, no el depósito de los ciudadanos”, sentenció el Primer Mandatario.

La potencial nueva ley regula los créditos de vivienda y protege a las familias que se quedan sin casa y con una deuda de toda la vida.

Además, el Gobierno impedirá que los bancos ecuatorianos compren cartera hipotecaria de los bancos españoles para cobrarles a los compatriotas en nuestro país la deuda de España. “Se elimina el rumor de que se les va a cobrar su deuda de España con sus terrenos…”.

El Presidente, que festejó el pasado jueves su cumpleaños 49 junto a la ciudadanía de la localidad de Conocoto (parroquia del oriente de Quito), invitó al pueblo ecuatoriano a la reflexión humanitaria durante estos tres días de feriado de Semana Santa.