Santiago. Por segundo año consecutivo el negocio de Building Efficiency de Johnson Controls, el líder mundial en la entrega de productos, servicios y soluciones que aumentan la eficiencia energética de los edificios, y la empresa de retail chilena Falabella, premiarán a estudiantes con ideas creativas que promueven el ahorro de energía y ayudan a conservar el medioambiente.

La competencia educativa ICE fue lanzada a nivel latinoamericano en Chile en 2009, como una asociación entre Johnson Controls y Falabella, y recibió aproximadamente 3.000 proyectos de estudiantes en todo el país, 460 de los cuales fueron calificados como finalistas para evaluación final.

Los estudiantes son invitados a presentar proyectos que identifican cómo sus acciones y opciones diarias pueden reducir el consumo de energía y mejorar la calidad de vida en sus hogares, escuelas y comunidades.

Los proyectos pueden presentarse en cualquier formato creativo (informes, ensayos, cuentos, ilustraciones, fotografías, música, video, medios digitales, documentos, etc.) y son evaluados en tres categorías: Kinder a 2º básico;  3º a 5º básico y 6º a 8º básico.

Los directores de cada escuela participante seleccionaron los tres mejores proyectos de cada categoría. Los proyectos seleccionados fueron evaluados por un panel de jueces compuesto de la subsecretaria de Energía de Chile, Jimena Bronfman; la asesora en materias culturales del Ministerio de Educación de Chile (Mineduc), Carolina Rivas; la relacionadora pública de la Corporación Nacional del Medio Ambiente de Chile (Conama), Marisol Piña; el director rjecutivo de la Fundación Mi Parque, Martín Andrade; el gerente de RR.HH. y RSE de Falabella, Cristián Carvajal; el miembro del Council Green Building Chile, Roberto Soto, y el gerente general de Johnson Controls Chile, Diego Barrón. Este panel determinó los ganadores de ICE Chile 2010.

La ceremonia de premiación de los tres estudiantes, cuyos proyectos a nivel nacional resultaron ganadores en cada categoría, se realizará este 8 de julio. Además, un estudiante de cada escuela participante recibirá una mención de honor, junto a un regalo sorpresa. Por último, el profesor que inspiró la mayor participación a nivel nacional se presentará con un Notebook.

En 2009, los ganadores nacionales incluyeron una profesora en la ciudad más austral del mundo, Punta Arenas, Magallanes, y estudiantes de Los Ángeles, Bío-Bío Región y Santiago.

Igniting Creative Energy (ICE) comenzó en los Estados Unidos en 2002, como una asociación entre la Fundación Nacional de Energía y Johnson Controls. En los últimos nueve años, el programa ha involucrado a más de 14.000 estudiantes en el desafío. En 2007, se fortaleció el programa para incluir un componente local de reconocer un proyecto en cada uno de los 50 Estados del país y en nueve provincias canadienses.

Actualmente, el ICE de América del Norte está abierto a todos los estudiantes en cursos de kindergarten al 12 grado en las escuelas públicas y privadas. Tres ganadores nacionales son seleccionados (escuela primaria, escuela intermedia y secundaria) y viajan al Foro de Eficiencia Energética en Washington, DC. Asimismo, se reconoce a un profesor ganador a nivel nacional en función de la cantidad y la calidad de los proyectos presentados por sus respectivos estudiantes.

El programa estatal introducido en 2007 reconoce un mayor número de estudiantes por su energía creativa, con un evento sorpresa en sus escuelas, una subvención para la escuela, y un premio para el alumno.

En América del Norte, desde el 2002 el programa ha reconocido 27 estudiantes y nueve profesores nacionales como ganadores de la competencia. Ex participantes siguen construyendo sobre la base de experiencias adquiridas por el programa en todo el mundo. Por ejemplo, un ex ganador ahora estudia biología molecular y celular en la Universidad de California Berkeley.

Otro alumno se encuentra actualmente en servicio militar en la Academia de la Fuerza Aérea en Qatar. Otro asiste la Universidad de Princeton, y uno sigue sus esfuerzos en el reciclaje de desperdicios. Hasta 2007 había reciclado más de 30.000 libras de desperdicios.