Lisboa. La petrolera portuguesa Galp inauguró este viernes la reconversión de la refinería del polo luso de Sines, uno de las mayores de la Península Ibérica, con la que Portugal espera ser autosuficiente en la producción de gasóleo y posicionarse como futuro exportador.

Galp, que a finales del pasado año renovó la refinería norteña de Matosinhos, una de las principales del país, invirtió en la reconversión de ambas 1.400 millones de euros.

Con la asistencia del presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, el gigante energético luso presentó públicamente el nuevo proyecto de Sines, donde se construyó una unidad con capacidad para procesar hasta 43.000 barriles de gasóleo pesado, que permitirá a Galp producir 2,5 millones de toneladas adicionales de gasóleo y combustible de aviación anualmente.

"Así, no sólo el país está ahora apto para producir todo el gasóleo que necesita, sino que pasará de ser importador a exportador neto de este combustible con reflejos positivos al nivel de la balanza de pagos portuguesa en la factura energética nacional", aseguró Galp en un comunicado.

Según la compañía, Portugal cuenta ahora con el "mayor aparato refinador ibérico", equipado con "la mejor y más moderna tecnología disponible".

La refinaría de Sines, situada en la pequeña localidad homónima costera a 160 kilómetros al sur de Lisboa, comenzó a operar en 1978 y actualmente emplea directamente a 520 colaboradores.

Con un área aproximada de 350 hectáreas, el polo, donde también opera la española Repsol, está unido al terminal de petroleros de Sines, un puerto de aguas profundas estratégicamente localizado en una de las rutas petroleras con más trasiego de Europa.