Montevideo. Unas 500 personas, incluyendo personal calificado para manejar trenes, se presentaron para el llamado a 110 puestos de trabajo que el 24 de mayo pasado realizó Servicios Logísticos Ferroviarios (SLF), la sociedad anónima cuyos accionistas son AFE (51%) y la Corporación Nacional para el Desarrollo (49%), creada en 2013 para realizar los viajes de carga en trenes.

Así lo aseguró a El Observador el director nacional de Transporte Ferroviario, Álvaro Fierro, que no supo responder si la orden que dio el sindicato de AFE, la Unión Ferroviaria, a sus integrantes de que nadie se presente al llamado, se cumplió efectivamente.

El sindicato ferroviario intentó boicotear el llamado realizado por la empresa pública de derecho privado, debido a que consideran inaceptable pasar de trabajar en la órbita del Estado a hacerlo dentro del sector privado, con los beneficios que eso genera para los trabajadores.

Tanto una fuente del Ministerio de Transporte y Obras Públicas como integrantes del sindicato informaron que se acató completamente la orden de que no se presente ningún afiliado al sindicato al llamado.

El pedido de no presentarse fue además extendido a los sindicatos de Brasil y Argentina ante el caso de que el gobierno busque personal capacitado en esos países. Son cargos muy especializados, por lo que es razonable pensar que en Uruguay únicamente se puedan cubrir con personal que hoy se encuentra trabajando dentro del ente ferroviario.

Desde el directorio de AFE y la gerencia de la nueva empresa, el tema se ha manejado con gran hermetismo. Wilfredo Rodríguez, director del ente, y Gonzalo Ponce de León, gerente de la empresa que existe desde hace dos años, se negaron sistemáticamente a brindar información a El Observador, luego de reiterados intentos por contactarlos.

Se había informado que la empresa comenzaría a funcionar el 1º de julio. Con el paro de los días y la demora en hacer el anuncio del llamado, esto se hace cada vez más difícil.