Ciudad de México. La reforma energética prácticamente no se ha sentido en el ramo de la construcción, que sigue padeciendo más bien por la dramática caída de la inversión de Petróleos Mexicanos en los últimos años, de acuerdo con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

“Se ha sentido muy incipiente (la reforma). Recordemos que ya tenemos prácticamente tres años con una inversión bajísima de Pemex. Ya hay compromisos firmados de inversiones que se van a dar en los siguientes 10 años. Esto lo vemos bien, pero todavía no se ha sentido el beneficio”, afirmó Gustavo Arballo, presidente de la CMIC.

No obstante, previó que en el 2018 la industria de la construcción repuntará y exhibirá un avance de entre 0,3% y 1%, dejando atrás la caída de 1% del 2017.

La mejora se logrará, por un lado, gracias a una expansión de 4,7% de la inversión física presupuestaria del gobierno para el 2018, mientras que, por la parte de la inversión privada, la construcción inmobiliaria residencial para estratos medios y altos, el crecimiento de la infraestructura turística, comercial y de servicios, y la etapa de reconstrucción después de los sismos del pasado mes de septiembre del 2017, serán los impulsores de la construcción en el 2018, estimó la Cámara.

Por componente de valor, el segmento de edificación crecería hasta 0,5%, el de trabajos especializados de la construcción, hasta 3% y, por delante de estos renglones, el rubro de Obras de Ingeniería Civil —propulsado por la inversión pública— se expandiría hasta 5%, pronosticó el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción de la CMIC.

Gustavo Arballo, presidente de la CMIC, explicó que a pesar de que, con frecuencia, en el último año del sexenio el gobierno “baja la cortina”, cierra las cuentas y “ya no gasta”, esta vez el gobierno tiene obras grandes en proceso que “van a necesitar prácticamente de todo el año para seguir invirtiendo”.

“Estoy hablando de trenes, de ejes carreteros importantes. También tenemos gobiernos estatales nuevos que están en pleno proceso de trabajo y de inversión”, comentó.

Además, recordó que al hablar del PIB de la construcción también debe considerarse la inversión privada, la cual se muestra saludable “porque hay confianza”.

“Hay oportunidades en desarrollos residenciales y de turismo. Vemos que no paran las inversiones privadas (...) Hay confianza para seguir invirtiendo. México es atractivo y seguirá siendo atractivo”, confía.