Para tener una reforma energética a fondo que cumpla con las expectativas de mayor inversión, producción y exploración, analistas aseguran que es indispensable modificar artículos de la Constitución Política, para impulsar el desarrollo económico.

Sin embargo, los signos que delinean esos cambios, en una primera etapa, no contemplan meterse con la Carta Magna, lo que ha despertado un debate en torno a los alcances y riesgos de conseguir una reforma a medias, como la de 2008.

“Al no tocar la Constitución, no se conseguiría nada”, opina Miriam Grunstein, miembro del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), y una de las autoridades en materia de derecho energético.

“Me sorprende que la reforma de 2008 no haya dejado ese legado. Lo poco que tiene es dejar en claro que es indispensable e impostergable cambiar la Constitución. Hay mucho que hacer en limpiar las leyes, hay muchas prohibiciones y candados”, señaló.

Sin modificaciones constitucionales, la experta opina que quedarían vacíos pendientes como la imposibilidad de celebrar contratos de producción compartida, principalmente en aguas profundas, además de que políticamente envía una señal institucional confusa hacia afuera de México.

“He escuchado algo que me preocupa, y es que se pretende reinventar la naturaleza de Pemex, convirtiéndolo en algo distinto a un organismo descentralizado, que no sirve para generar valor sino para asistencia social, que no es despreciable, pero Pemex no es el IMSS”, dijo.

Para Alejandra León, analista de IHS Cera de México, de contar con reformas de fondo, Pemex podría alcanzar una producción diaria de más de tres millones de barriles de crudo; hoy es de 2.5 millones de barriles diarios.

Este logro se vería reflejado en las finanzas de la empresa, aunque dependerá del precio que tenga la mezcla mexicana de exportación, sin contar con que se desarrolle una industria petrolífera en el país, que dé paso a grandes inversiones en gas, refinación y otras actividades.

En las últimas presentaciones que dio como director general de Pemex, Juan José Suárez Coppel aseguraba que en 2018 Pemex podría recuperar la producción de tres millones de barriles diarios de crudo, siempre y cuando se avanzara en la reforma de fondo.

Alejandra León opina que de no realizarse los cambios a fondo, al término de este sexenio se mantendría una producción de 2,5 millones de barriles de petróleo al día, lo mismo que hoy y que desde hace dos años.

Más incentivos. Para Grunstein, también debe modificarse la forma en que Pemex concreta las relaciones con terceros, es decir, existirán contratos donde será necesario que se ofrezcan mayores incentivos a las empresas privadas que agreguen valor tanto en exploración como en producción

“Nos esperan ¿tres meses de debate? Si queremos modificar la industria hay que reformar los artículos 27, 25 y 28 de la Constitución”, aseguró.

Dentro de la propuesta de reforma que prepara actualmente el gobierno federal se contempla, aseguraron fuentes cercanas al proceso, la modificación a los artículos 25 y 28, siendo este último el que generará mayor controversia, puesto que habla de los monopolios.

Aún no es claro por dónde podría venir la propuesta de modificación, lo que sí se sabe es que sería con la finalidad de dar mayores atribuciones a Pemex, reorganizándola desde adentro y siguiendo con la línea que viene ejecutando el gobierno de Enrique Peña Nieto desde la Secretaría de Energía (Sener).

Reforma traería 2,3% del PIB. De lograrse el cambio, se detonarían inversiones en el sector petrolero que ascenderían a 2.3% del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con una estimación realizada por la firma especialista Marcos y Asociados.

La cifra sería superior a 400 mil millones de pesos anuales, sólo de aquí a final del sexenio, pues después iría en ascenso, de acuerdo con un análisis reciente presentado por Ernesto Marcos Giacoman, fundador de la firma y ex director de Finanzas de Petróleos Mexicanos.

Conforme al estudio realizado por Marcos y Asociados, para lograr este ritmo de inversiones será necesario que se lleve a cabo una reforma energética profunda, que logre finalmente la autonomía para Pemex, que opere fuera del presupuesto, abriéndose a la industria privada.

¿Autonomía?. Un tema que los analistas señalan más preocupante todavía es la posibilidad de que le den autonomía a Pemex.

Es un asunto que, en opinión de los expertos, debe ser tomado con mucha reserva, ya que no sería posible que le quitaran órganos de control si no existe el suficiente nivel de transparencia.

“Hay que amarrar bien los cables de transparencia… la industria petrolera es la más corrupta del mundo. Ni que fuera la UNAM para ser autónomo”, señaló Miriam Grunstein.

Lo cierto es que hoy en día, coinciden los analistas, Pemex es una especie de archipiélago en donde cada cabeza controla una isla y la comunicación es escueta y muchas veces errónea.

Sin límites. De acuerdo con lo que contiene el Pacto por México, los analistas comentan que se refieren más a modificaciones a las leyes secundarias de la industria petrolera, que a cambios de raíz que prendan de nueva cuenta la arena pública.

Arturo Carranza, analista de la firma Solana Consultores, opina que una reforma energética que no contemple cambios a la Constitución limitaría la posibilidad de ampliar la participación de los particulares en la industria petrolera nacional.

“Existe el riesgo de que, en el afán por guardar la Carta Magna, los actores involucrados en el proceso de discusión de la reforma energética implanten cambios a las leyes secundarias que terminen por ‘enredar’ el entramado jurídico. En este caso no habría reglas claras para que los particulares invirtieran”, dijo.

Cabe señalar que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, confirmó hace unas semanas que la reforma energética se realizará este año.

Lo fiscal, otro de los temas a resolver en la paraestatal

Se acercan los días para que el gobierno tome una decisión en torno a qué reforma presentarán primero, la fiscal o la energética. Sin embargo, las cartas comienzan a destaparse, y al menos la izquierda tiene ya su propuesta.

Desde el Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos (Pemex), Fluvio Ruiz Alarcón, consejero profesional independiente, junto con Carlos Huerta, su asesor, elaboró a finales del año pasado el documento Inversión Pública, Régimen Fiscal y Petrobras: los dilemas de Pemex, donde exponen aquellos puntos donde la petrolera mexicana tiene que trabajar.

De acuerdo con el análisis de Huerta y Ruiz Alarcón, “durante todo el año fiscal y por Ley, cada día (incluyendo los inhábiles) Pemex paga a Hacienda 639 millones 141 mil pesos. Además, el primer día hábil de cada semana la paraestatal paga cuatro mil 413 millones 689 mil pesos. Es decir el flujo de dinero hacia Hacienda es contante y sonante y este es el pago anticipado de un sólo Derecho que se le aplica al organismo público”.

Para ellos, con las herramientas actuales de Petróleos Mexicanos se pueden hacer grandes cosas.

Sin embargo, critican que el principal freno es la carga impositiva de Hacienda, un reto que sin duda los expertos dicen que es el primer objetivo a vencer durante la próxima reforma que ya viene.

Modificación. Para algunos especialistas, es necesario modificar los artículos 25, 27 y 28, para que el cambio sea de fondo y no forma.

- Artículo 25: “El sector público tendrá a su cargo, de manera exclusiva, las áreas estratégicas que se señalan en el Artículo 28, Párrafo Cuarto de la Constitución, manteniendo siempre el gobierno federal la propiedad y el control sobre los organismos que en su caso se establezcan”.

- Artículo 27: “Corresponde a la Nación el dominio directo sobre todos los recursos naturales de la plataforma continental y los zócalos submarinos de las islas… los yacimientos minerales u orgánicos de materias susceptibles de ser utilizadas como fertilizantes o combustibles”.

- Artículo 28: “No constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las siguientes áreas: correos, telégrafos y radiotelegrafía; petróleo y demás hidrocarburos; petroquímica básica; minerales radiactivos y generación de energía.”

Efectos

1.- Se asegura que el debate estará en “cambiar el marco legal” mexicano para la reforma energética, pues durante años el punto de vista es “ideológico”.

2.- Aún no es claro por dónde podría venir la propuesta de modificación del Gobierno Federal, pero que sería con la finalidad de dar mayores atribuciones a Pemex.

3.- Otro de los factores que se discuten es cuál reforma debe ser primero, si la fiscal o la energética, pues hay puntos que deben aclararse antes de lanzar las modificaciones estructurales a Pemex.