Asunción. La interrupción del servicio eléctrico en el país, el  martes último, que afectó a 800.000 usuarios de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), aparecerá como otro caso emblemático en la lista de los apagones en el sistema de la estatal.

Los usuarios cuyos aparatos hayan sido dañados por la interrupción  deben solicitar su reposición a la ANDE, pero esta no podrá hacer  reclamo alguna a la binacional puesto que no lo estipula ni su carta orgánica (Ley 966/74) ni el contrato de compra de energía que firma  con las entidades, según fuentes técnicas.   

En el caso de Yacyretá también ocurre lo mismo. Y el problema es más grave aún, porque  ANDE ni siquiera tiene un contrato firmado con la misma.

La situación puede cambiar con  un ente regulador, cuyo proyecto de creación se encuentra cajoneado en alguna comisión de la Cámara de Diputados, agregó la misma fuente.

Todo los países de la región  crearon sus entes reguladores del servicio eléctrico. Solo Paraguay no lo tiene. Las entidades son las encargadas de velar por el buen funcionamiento del servicio. En el caso de registrarse apagones, se encarga de investigar a fin de determinar si se trató de negligencia técnica o humana.

En caso paraguayo es atípico porque la misma empresa que se encarga de transmitir la energía desde la central y distribuirlo en el mercado interno, oficia de regulador.

Es decir, es juez y parte. Esta laguna legal no le permite a la ANDE reclamar una indemnización o pago  multa al presentarse situaciones como las registradas el 10 de noviembre de 2009, cuando los autotransformadores de la Itaipú dejaron de abastecer energía a la ANDE, afectando a la mitad de la población, así como ocurrió el miércoles  14 de este mes.

Tras el apagón, que dejó a 70 millones de brasileños sin luz, la ANEEL (Agencia Nacional de Energía Eléctrica) abrió una  investigación sobre caso y determinó la  aplicación de una multa de 57 millones de reales a Furnas, propietaria de las líneas de transmisión afectada supuestamente por rayos.

El regulador concluyó que el corte del servicio se produjo debido a la falta de mantenimiento y fallas de las líneas de transmisión de Furnas.

Brasil y Argentina sancionan. Publicaciones de medios argentinos y brasileños señalan que los cortes registrados en el servicio eléctrico son investigados por las entidades reguladoras.

En el caso que las mismas determinen si  se  debió  a negligencia de los funcionarios o  por falta de mantenimientos de los equipos, las reguladoras aplican significativas multas.

En el caso del apagón  en Argentina en 2002, que dejó todo un domingo sin energía a unos 13 millones de usuarios, Transener fue penalizada por Enre (Ente Regulador de Argentina) con una multa de US$ 600.000.

Lo mismo ocurrió en Brasil, donde fue penalizada Furnas por el apagón de noviembre de 2009 por US$ 5 millones.