El principal oleoducto de Alaska aún reanudaría sus operaciones esta semana, luego de que una fuga días atrás obligó a su cierre, lo que afectó un 12% de la producción de petróleo de Estados Unidos, dijo una fuente familiarizada con las operaciones.

Alyesca, operador del oleoducto Trans Alaska, busca hacer un desvío en la zona del derrame con la instalación de un ducto de reemplazo, dijo la fuente a Reuters.

La firma aguardará la aprobación del Departamento de Transporte (DOT) antes de reanudar las operaciones, agregó.

El lunes, el servicio a cargo de la seguridad de los oleoductos del DOT dijo que la línea no necesitaría de su aprobación para ser reparada y reactivada. Las aprobaciones regulatorias algunas veces retrasan los reinicios de los ductos.

Trans Alaska, de 1.280 kilómetros y que transporta más de 600.000 barriles por día, derramó alrededor de 10 barriles de crudo en el fondo de la instalación de bombeo y fue cerrado el fin de semana.

A pesar de que el cierre sería por unos días, la noticia impulsó a los precios mundiales del petróleo esta semana.