El Reino Unido bloqueará la fusión propuesta por US$45.000 millones entre EADS y BAE Systems si no se cumplen con prioridades clave, dijo este domingo el ministro de defensa Philip Hammond, tres días antes del plazo para detallar el acuerdo.

Las tensiones por la superfusión se hicieron públicas en los últimos días debido a que Francia, Reino Unido y Alemania discuten sobre el papel del estado en el que sería el mayor grupo aeroespacial y de armas del mundo.

"Queremos ver a esta compañía (...) prosperar como un negocio comercial, concentrado en hacer las cosas que son buenas para los negocios, no comprometida ni controlada por ningún gobierno", dijo Hammond a BBC radio.

"No es necesario no tener intereses del gobierno francés o alemán en la compañía. Es necesario reducir esa participación por debajo del nivel en que pueda controlar directamente la forma en que la compañía actúa", afirmó.

EADS y BAE anunciaron los panes para una fusión el mes pasado, pero sus esfuerzos de estancaron por las diferencias sobre el control entre Francia y Alemania, a la vez que existen preocupaciones políticas sobre los empleos.

"Nosotros hemos dejado bien en claro que tenemos líneas rojas sobre la fusión de BAE-EADS y que si no se puede cumplir con ellas, entonces usaremos nuestra acción especial para vetar el acuerdo", dijo Hammond, refiriéndose a la llamada "acción dorada" del Reino Unido en BAE que le da el poder de bloquear transacciones que involucren a la compañía.

Reino Unido juzgará el acuerdo según cómo proteja a la seguridad del países y sus empleos, agregó el ministro de Finanzas George Osborne.

"Nuestras prioridades son, desde luego, la seguridad nacional del Reino Unido, segundo: empleos e inversión en el Reino Unido", dijo Osborne a Sky televisión.

EADS es controlada por una acuerdo entre el Estado francés y dos accionistas industriales, la francesa Lagardere y la automotriz alemana Daimler. El trío controla colectivamente 45% de la empresa.

Francia quiere conservar una participación, pero no descartará aumentarla, mientras que Alemania quiere igualar el papel de Francia.

Los inversores de ambas compañías también están preocupados sobre el nivel de influencia política dentro del grupo combinado, temiendo que pueda interferir con sus opciones de ganar negocios en otros países.

El presidente ejecutivo de EADS, Tom Enders, ve la unión como una oportunidad para reducir la influencia del gobierno dentro de un negocio más comercial.

Enders y su homólogo en BAE Systems, Ian King, han prometido que la nueva compañía tendría una "estructura de gobierno" normal.

Una persona con conocimiento de las negociaciones dijo que uno de los puntos es disputa es dónde se ubicará la sede del nuevo grupo.

El gobierno alemán quisiera que una parte importante de la compañía, o posiblemente su sede central, se encuentren en Alemania, dijo la fuente, agregando: "Es como una ronda de negociaciones colectivas".

El tiempo se agota, antes del 10 de octubre hay que presentar ante el regulador británico un borrador del acuerdo, que afecta a los intereses de seguridad nacional a ambos lados del Atlántico.