París. La automotriz francesa Renault dijo este miércoles que los trabajadores necesitan hacer concesiones en sus pagos y condiciones para salvaguardar el futuro de las plantas domésticas.

Gerard Leclercq, jefe de las operaciones de Renault en Francia, dijo este miércoles que sin un acuerdo la compañía se vería obligada a tomar otras acciones para reducir sus costos.

"Si no hay acuerdo, es imposible dejar las cosas como están", dijo Leclercq en una entrevista a la radio BFM. "Todas las opciones están abiertas. Pero, por el momento, no hay plan B", agregó.

Renault, que la semana pasada anunció sus planes de reducir 7.500 empleos en Francia en cuatro años, ha negado las acusaciones de los sindicatos de que amenazó con cerrar dos plantas durante las conversaciones.

Los sindicatos se preparan para llevar a cabo una serie de paralizaciones en la producción en las plantas de Renault a lo largo del país este miércoles en protesta por las demandas de la compañía.

El martes, la automotriz le dijo a los sindicatos que podría producir 80.000 vehículos anuales más en sus fábricas locales, para los socios Nissan y el grupo alemán Daimler, si los trabajadores aceptan un nuevo acuerdo laboral.

La compañía, que está buscando extender la semana laboral y aumentar la flexibilidad de los trabajadores, ofreció previamente asegurar las plantas francesas a cambio de un acuerdo, una postura negociadora denunciada por algunos sindicatos como "chantaje".

Las crecientes tensiones industriales de Renault alentaron al gobierno, el mayor accionista de Renault con el 15% de participación, a emplazar a ambas partes el martes para negociar de buena fe.

El jefe de operaciones de Renault dijo que era "perfectamente legítimo" para los trabajadores expresar sus preocupaciones.

"Pero necesitamos seguir enfocados en los compromisos que hemos hecho y que queremos obtener en el marco de un acuerdo", dijo Leclercq, "precisamente para evitar cualquier cierre de plantas francesas".