Londres. La presidenta ejecutiva de Anglo American, Cynthia Carroll, renunció este viernes tras más de cinco años en el cargo, bajo una fuerte presión de los inversores por el débil precio de las acciones de la minera y la dependencia del mercado sudafricano, que vive un alto nivel de conflictividad laboral.

Geóloga de profesión, Carroll generó revuelo cuando se convirtió en la primera no sudafricana, la primera mujer y la primer persona externa a la firma en asumir el puesto más alto en Anglo cuando comenzó a ser su presidenta ejecutiva en el 2007.

Tras negar que haya sido presionada para renunciar, Carroll y el presidente del directorio, John Parker, su antiguo aliado, reconocieron que había "diferencias de opinión" con los accionistas, pero destacaron que la decisión fue tomada por la propia ejecutiva al entrar en un séptimo año en un "rol muy extenuante y exigente".

Los esfuerzos de Carroll por hacer más eficiente una compañía de gran tamaño, por recortar miles de millones de dólares en costos y alejar el centro de gravedad de Anglo de Sudáfrica fueron apoyados inicialmente.

Sin embargo, su relación con los inversores se volvió más problemática luego de que adquisiciones como el proyecto de mineral de hierro Minas Rio en Brasil, una de las primeras iniciativas para diversificar la cartera de Anglo, se enredaron en sobrecostos y demoras.

A pesar de los recortes de gastos, analistas de Macquarie dicen que bajo Carroll, Anglo ha perdido un tercio de su valor en términos de capitalización en dólares en el mercado y ahora vale US$25.000 millones menos.

Anglo aún debe dar una estimación final para los costos del proyecto, aunque los analistas dicen que podría alcanzar los US$8.000 millones frente a los US$5.800 millones previstos actualmente, cifra que ya duplica la proyección inicial.

"Ha estado subiendo la presión institucional desde hace un tiempo para reemplazar a Cynthia, por lo que la noticia será bienvenida", dijo uno de los principales 15 accionistas de Anglo.

"En el fondo, administrar a Anglo es uno de los trabajos más duros que hay y, si bien Cynthia tuvo un buen comienzo como presidente ejecutiva, la sensación es que la compañía ha retrocedido en los últimos tres años", dijo el inversor.

Desempeño dispar. Otros inversores también se sumaron en señalar un desempeño dispar en su gestión.

"Sus medidas estratégicas no dieron siempre en el blanco. La adquisición de Minas Rio, seguida en poco tiempo por un recorte de dividendos, fue un punto particularmente bajo", dijo otro de los principales 15 inversores de Anglo.

Una serie de huelgas en minas de platino y mineral de hierro en Sudáfrica en las últimas semanas han revivido preocupaciones históricas sobre la exposición de Anglo en el país, agravando las preocupaciones sobre una cotización en la bolsa que ha tenido un desempeño más flojo que el de sus pares.

A pesar de los recortes de gastos, analistas de Macquarie dicen que bajo Carroll, Anglo ha perdido un tercio de su valor en términos de capitalización en dólares en el mercado y ahora vale US$25.000 millones menos.

En lo que va del año, las acciones de Anglo tuvieron un desempeño casi 20% por debajo del sector. Sus acciones treparon tras conocerse el alejamiento de Carroll.

El directorio de la firma dijo que no se apresuraría para elegir un sucesor y que la ejecutiva, de 55 años, se mantendría en su cargo hasta que se encuentre a un reemplazante, un proceso que podría llevar meses.

"Para aquel que llegue, los desafíos en Minas Rio y el desafío de reestructurar la industria del platino en Sudáfrica no desaparecen", dijo el analista Des Kilalea de RBC en Londres. "En algún punto, probablemente sea la compañía minera más difícil de administrar", señaló.

Analistas, inversores y fuentes de la industria apuntan a al menos dos posibles candidatos: el brasileño Alex Vanselow, expresidente financiero de BHP Billiton, y el sudafricano Mick Davis, que está dejando la presidencia ejecutiva de Xstrata.