Panamá. Sindicatos y medios de comunicación panameños reportaron este martes la paralización casi total de las obras de ampliación del Canal de Panamá, afectadas por la falta de liquidez del consorcio que lideran las constructoras española Sacyr y la italiana Salini Impregilo.

Imágenes aéreas de las obras en las vertientes del Atlántico y del Pacífico emitidas en directo esta mañana de martes por la televisión local mostraron maquinaria parada, a excepción de alguna pala mecánica, y la casi total ausencia de trabajadores.

Los autobuses de transporte gratuito de los obreros llegaban vacíos a las zonas de trabajos, y también se iban, de acuerdo con las imágenes difundidas por la cadena panameña TVN.

La situación se produce en medio de la advertencia del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) de que puede en "cualquier momento" suspender las obras porque unos sobrecostes superiores a los US$1.600 millones lo dejaron sin liquidez, una medida que las autoridades del Canal rechaza y ha tildado de violación al contrato.

La construcción del tercer juego de esclusas de la vía acuática tiene un adelanto de al menos 65 %, según datos de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

La ACP reportó el pasado domingo "una disminución del trabajo" en las áreas de la ampliación, que cuatro días antes el administrador del organismo, Jorge Quijano, cifró en al menos 70% en comparación con noviembre pasado.

Para este martes se espera que la ACP y el GUPC se reúnan con Zurich International, depositaria de un seguro de US$600 millones que respalda el proyecto.

No está claro qué decisión puede salir de esa cita, aunque Quijano ha sostenido que forma parte de la preparación del ente autónomo para afrontar cualquier eventualidad "y retomar las obras lo más pronto".

Olmedo García, director del Instituto de Asuntos del Canal de la estatal Universidad de Panamá, dijo este martes a los medios locales que la ACP debe entregar a la aseguradora Zurich un documento en el que denuncie que el consorcio "ha suspendido técnicamente los trabajos", lo que es una "violación del contrato" firmado por las partes.

Por su parte, Abelardo Herrera, dirigente de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá (CGTP), afirmó este martes que al menos 2.600 trabajadores han sido cesados desde noviembre pasado por el contratista, la mayoría de ellos el mes pasado.

Herrera explicó que en la medida que se ha llegado a la "terminación de fase" o vencimiento del contrato temporal, en muchos casos, no se ha renovado, lo que en la práctica, según dijo, "es un despido".

La nómina de trabajadores de la construcción del tercer juego de esclusas del Canal de Panamá, que desarrolla GUPC, alcanzaba casi 6.000 personas en 2012, de acuerdo con los datos del consorcio.

Herrera consideró un "chantaje" que el contratista paralice las obras en su "pretensión de cobrarle algo al Canal que no está establecido en el contrato" y aseguró que con la situación "quien queda pagando los platos rotos son los trabajadores".

En una entrevista con la televisión local, el líder sindical añadió que "el CGTP exige que se garantice a los trabajadores sus puestos de trabajo" y que la ACP sea garante de ello.

El GUPC obtuvo el contrato para el diseño y construcción del tercer juego de esclusas en 2009 por su oferta en licitación de US$3.118 millones, por debajo de los US$3.481 millones establecidos por la ACP como precio máximo.

Las nuevas estructuras debían estar listas en octubre de este año pero se retrasarán a junio de 2015, según avisó el contratista el año pasado, y se teme un nuevo aplazamiento de la entrada en operaciones por el actual conflicto.