El secretario de Obras Públicas, José López, destacó este lunes que las represas hidroeléctricas Presidente Néstor Kirchner y Gobernador Jorge Cepernic le significarán a Argentina un ahorro anual en combustible de 5.400 millones de pesos (US$1.148 millones).

Al exponer durante la presentación de la convocatoria para participar de la licitación de la construcción de las represas, López precisó que "el combustible que hoy se requiere para general la potencia producida por el sistema de las represas que se construirán en Santa Cruz es de 1.200 millones de litro de gasoil anuales, equivalentes a unos 5.400 millones de pesos al año".

"Si contemplamos que el costo operativo de la central es de 235 millones de pesos al año, el emprendimiento puede ahorrarle al país 5.200 millones por ahorro de combustible generado a la Argentina al no ser importado de forma directa", remarcó el secretario ante unos 30 representantes de las empresas rusas más importantes del sector de la infraestructura energética.

En la sede del Ministerio de Energía ruso, donde se llevó a cabo la presentación, López aseguró que "en los próximos años, la matriz eléctrica nacional alcanzará una mayor diversificación, con un aumento de la participación de las energías renovables".

Subrayó que "la Argentina se encuentra entre los sectores del mundo con mayor potencial hidroeléctrico sin utilizar", y precisó que "en el país, 31% de la electricidad producida es de origen hidroeléctrica, cuando el promedio regional es de 60%".

El funcionario aseguró que el objetivo del gobierno es "llevar la participación hidroeléctrica en la matriz al 41%, y reducir la generación de energía térmica del actual 54% a la mitad".

Así, remarcó que "se buscará diversificar la matriz con una mayor presencia de las energías renovables", y señaló que "desde 2003 hasta la fecha se lograron importantísimos avances en ese sentido con la finalización de Yacyretá, Atucha II y la presa Caracoles".

López sostuvo que "como dice la presidenta Cristina Fernández, el siglo XXI es el del conocimiento, la energía y el agua", y afirmó que "las represas conjugan estos tres conceptos".

Puntualizó que "el proyecto busca constituirse en el emprendimiento hidroeléctrico más austral del mundo", y destacó que "tanto la obra como los embalses no afectan ningún asentamiento poblacional" en la provincia.

Indicó que "las represas tendrán una potencial total de 1.740 megavatios, ubicándolas terceras en el orden de importancia nacional detrás de Yacyretá y Salto Grande, ambas binacionales, por lo cual la disponibilidad directa de estos emprendimientos es de 1.600 y 945 mv, respectivamente".

Entre los ejecutivos rusos presentes en el encuentro también había algunos argentinos, como el número cuatro de Techint, Luis Klein; el vicepresidente de Industrias Metalúrgicas (IMPSA), Rubén Valenti; y el presidente de Panedile, Hugo Dragonetti.

IMPSA y Panedile son dos de las cinco empresas que ya compraron sus pliegos para participar de la licitación.

En el caso de Techint, se presume que acompañará a Panedile en la unión transitoria de empresas, ya que ambas trabajaron juntas en las represas hidroeléctricas Caracoles y Agua Negra, en la provincia de San Juan, junto con la rusa Power Machine, que fabricó las turbinas de ambas presas.