Madrid. El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha afirmado hoy que prevé cerrar en dos años tanto la venta de los bonos argentinos obtenidos como compensación por la expropiación de YPF como de la participación del 12% que todavía conserva en su antigua filial.

En una conferencia con analistas para presentar los resultados de 2013, Brufau ha subrayado que la compañía actuará de manera "muy prudente" porque no tienen prisa.

El Consejo de Administración de Repsol aprobó ayer un acuerdo de compensación por la expropiación de YPF que garantiza mediante diversos mecanismos el pago de US$5.000 millones (3.700 millones de euros), que se articularán a través de la emisión de duda argentina.

La conversión de esta deuda argentina en efectivo, sumada a la desinversión en el 12% que Repsol tiene en YPF, supondrá unos ingresos de entre US$6.000 millones y US$6.500 millones, según Brufau, un dinero que la petrolera prevé "reinvertir" en la compra de activos o incluso empresas "que añadan valor".

Si surgen oportunidades en el mercado, las miraremos, ha subrayado Brufau al tiempo que ha apuntado a Norteamérica como una de las zonas de mayor interés para la petrolera en el objetivo de equilibrar su presencia entre países de la OCDE y de fuera de ella.

De esta manera, Brufau vincula en principio los potenciales ingresos a inversiones y no a un dividendo extraordinario ya que, en su opinión, "la mejor manera de aumentar la retribución de nuestros accionistas es mejorar el valor de nuestros activos".

Con respecto a la venta de los bonos, el directivo de la petrolera ha destacado que la compañía es "libre de monetizar -es decir, de convertir en efectivo- estos activos" en el momento que quiera, pero ha insistido en que primará la prudencia.

"No queremos destruir el mercado, el valor de YPF, queremos maximizar el valor en términos de efectivo", ha subrayado, al tiempo que ha recordado que mientras mantengan los títulos podrán disfrutar de los intereses que generen.

Sobre una eventual venta de su participada Gas Natural, Brufau ha insistido en que se trata de un gran activo y que solo se planteará una operación si encuentran una opción mejor.

En cuanto a la petrolera mexicana Pemex, que tiene un 9,3% de Repsol y que ha cuestionado la gestión del equipo gestor, Brufau ha señalado que en la reunión de ayer del consejo hubo un "duro" debate sobre como pueden mejorarse las relaciones entre ambas y que la española está abierta a ver cómo se puede cooperar para atender las necesidades de la mexicana.

El directivo de la petrolera, al que los analistas han felicitado por el cierre del acuerdo, se ha mostrado convencido de que se reflejará de forma positiva en las calificaciones crediticias de la compañía así como en la evolución de la acción.