Moscú. La petrolera española Repsol-YPF acudió al rescate de su accionista Sacyr, comprándole títulos propios equivalentes al 10% de su capital, en una operación que permite a la constructora refinanciar una parte vital de su abultada deuda pese a las fuertes pérdidas que asumirá.

A escasas horas de la fecha límite para refinanciar los casi 5.000 millones de euros, que la constructora adeudaba por la adquisición de un 20% de Repsol-YPF, el presidente de la petrolera, Antonio Brufau, anunció en Moscú que la firma había comprado a Sacyr la mitad de su 20% en la compañía con un descuento del 5% sobre el cierre del lunes.

Los títulos de Repsol-YPF cerraron este lunes a 22,175 euros por acción, que se compara con los 26,7 euros por título a los que adquirió Sacyr la participación del 20% de la petrolera en 2006.

Las cotizaciones de ambas compañías se mantenían suspendidas en Bolsa desde antes de la apertura del mercado.

Al precio, Sacyr habría captado alrededor de 2.570 millones de euros por la participación frente a un saldo del crédito que asciende a casi 5.000 millones de euros.

Más allá del quebranto en las cuentas de Sacyr, la constructora puede refinanciar el resto de un crédito que, en caso de impago habría supuesto la ejecución de las garantías otorgadas a los bancos dejando el balance de Sacyr en serios problemas.

"No es la opción óptima para Sacyr, que hubiese querido no vender el 10%. Pero, de esta forma, salvan el 52% del crédito y las incertidumbres que pesan sobre la cotización", dijo un analista que pidió el anonimato.

Con esta enajenación, Sacyr ha conseguido alcanzar un acuerdo de refinanciación de la deuda asociada a la participación que aún posee en Repsol-YPF y que vencía este mismo miércoles, dijo esta mañana otra fuente a Reuters.

La reducción de la participación de Sacyr va a tener consecuencias inmediatas en la composición del consejo de Repsol-YPF, y la más inminente será la dimisión del ex presidente de la constructora, Luis del Rivero, como consejero de la petrolera, dijo fuente con conocimiento de la operación.

Pérdida millonaria. Con el acuerdo, Sacyr consigue aliviar la situación de su pasivo a costa de asumir unas fuertes minusvalías que provocarán que la compañía tenga presumiblemente que asumir pérdidas en 2011.

"Con la operación, sobre todo Sacyr salva la refinanciación. Con un descuento del 5% sobre el precio de cierre (...) las minusvalías ascienden a alrededor de 680 millones de euros", dijo el analista.

Sacyr, que posee tres puestos en el consejo de la petrolera, mantendrá en su poder el restante 10% y consigue refinanciar a tres años el crédito restante, que se situará en torno a 2.300 millones de euros.

"Ahora la cuestión es qué hace Repsol con la participación, si se la queda un tiempo en autocartera, la utiliza para pagar el dividendo en acciones o intenta colocarla a algún socio interesado", explicó el analista.

Teóricamente, Repsol puede optar por mantener las acciones en cartera, venderlas en el mercado minorista, colocarles en bloques fuera de mercado a instituciones o negociar con un posible socio industrial o financiero. El presidente de la petrolera rechazó el martes la venta en mercado minorista.