Nueva York.  Los inventarios de crudo en Estados Unidos cayeron fuertemente la semana del 13 de diciembre, dijo este martes el grupo de la industria Instituto Americano del Petróleo (API), lo que impulsó los precios por encima de los US$90 el barril por segunda vez desde el 2008.

Las existencias de crudo bajaron 5,8 millones de barriles en la semana del 17 de diciembre, frente a la expectativas de los analistas de un retroceso de 2,3 millones.

"Es un reporte alcista, no hay dudas de eso", dijo John Kilduff, de Again Capital.

"La caída en los inventarios de gasolina es notable, especialmente cuando el promedio nacional de los precios se aproxima a los US$3 por galón. Esto debería ser suficiente para que el crudo llegue a US$90 y más", agregó.

Las existencias de gasolina cayeron 2,9 millones de barriles, dijo API, frente a las expectativas de analistas de un alza de 1,4 millones.

En tanto, los inventarios de destilados subieron 16.000 barriles. Analistas proyectaban una baja 700.000 barriles.

Las importaciones de crudo subieron 400.000 bpd a 9,46 millones de bpd, mientras que las existencias en Cushing, Oklahoma, punto de entrega de los futuros de crudo, subieron 225.000 barriles, dijo API.

Las refinerías estadounidenses procesaron un promedio de 14,415 millones de barriles de petróleo, una baja semanal de 54.000 barriles.

En la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo para entrega en febrero subió 45 centavos, a US$90,02 el barril en operaciones después del cierre y tras la difusión del reporte de API.

La gubernamental Administración de Información de Energía dará a conocer su reporte sobre las existencias de petróleo en Estados Unidos este miércoles.