Actualmente, se encuentra como encargado de despacho de Petropar, Gerardo von Glasenapp, quien ocupa el cargo de gerente general en la petrolera.

El empresario fue uno de los responsables de la autorización de una transferencia irregular, en enero de 2010, cuando también se desempeñaba como interino de  la presidencia de la estatal, durante la administración de Juan Alberto González Meyer.

Von Glasenapp fue imputado y sobreseído en esta causa junto a González Meyer y otros, en una llamativa actitud fiscal que dejó muchísimas dudas. 

El otro responsable de la operación irregular en detrimento de Petropar fue su entonces asesor jurídico, Adolfo Ferreiro.   

De acuerdo a un contrato de provisión de gasoíl (PR Nº 020/09), firmado entre Petropar y Vitol SA, correspondía que la estatal paraguaya pagara por la compra de gasoíl un total de US$19.961.371, pero extrañamente la petrolera abonó US$1.756.404 más, porque terminó pagando US$21.717.776

El administrador de la estatal concretó dicho pago irregular, a pesar de la advertencia detallada de la sección Administración de Contratos de la misma entidad, que en sucesivas notas indicaba que correspondía un pago inferior al que se gestaba en Petropar, por el incumplimiento de la proveedora y varias cláusulas que favorecían a la estatal paraguaya en el contrato.

Pero hicieron caso omiso a los reclamos, amparados en la impunidad reinante en Paraguay, y concretaron el hecho.

Mientras la sección Contratos decía que Petropar solo tenía que abonar US$496,28 por m3, por un volumen de 40.000 m3 de gasoíl, terminaron pagando US$542,61 por m3, lo que arroja la sobrefacturación señalada, más el monto de interés incluido.  

A pesar del  despilfarro, los fiscales de delitos económicos, como Eduardo Cazenave (quien se inhibió por amistad) y Sergio Alegre, terminaron por blanquear a los imputados bajo el argumento "de que no hubo perjuicio".