Buenos Aires. Representantes del sector agropecuario argentino anunciaron que van a retomar las protestas con la suspensión de la comercialización de granos por una semana, en reclamo hacia el gobierno por la falta de respuestas y de medidas que no los dejaron conforme, lo que causó controversia entre los dirigentes y el gobierno.

Los lideres agropecuarios, Eduardo Buzzi y Hugo Biolcati , cuestionaron al secretario de Comercio Interior de Argentina, Guillermo Moreno, luego de proponer que la justicia investigue a las personas que se beneficiaron con las medidas tomadas por el funcionario, agregando que gracias a él "hay grupos económicos fuertemente concentrados que tienen rentabilidades garantizadas".

Ambos dirigentes culparon del fracaso a Moreno de ser el responsable de las negociaciones que llevaron adelante este miércoles la Mesa de Enlace y el gobierno.

Sin embargo, la medida de fuerza no afectaría las exportaciones de uno de los mayores proveedores mundiales de alimentos.

"Hoy es muy difícil vender trigo, nosotros necesitamos que se solucione este problema", señaló Mario Llambías, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, una de las cuatro grandes asociaciones agropecuarias del país.

El agro argentino paralizará este lunes las ventas de granos en protesta contra la política agrícola oficial, empeorará si el Gobierno amplía una intervención en los mercados que golpea los precios, dijo el jueves un líder agrario.

Por su parte, el ministro de Agricultura Julián Domínguez, expresó que la medida de presión "no beneficia a quien en definitiva ponen como excusa de su accionar, que son los productores".

Además, Domínguez señaló que "esto no beneficia al principal destinatario de las políticas del ministerio que es el productor. Toda esta discusión es por la defensa de los intereses del productor pero no lo beneficia, porque ahora le están diciendo que por una semana no venda, en momentos donde hay más necesidad de vender para financiar su próxima producción".

El ministro denunció que "esta discusión se da en meses de enero y febrero, cuando sabemos que en marzo comienza la cosecha gruesa (...) el cese de comercialización, insisto, es decirle no venda; y si se reclama que no hay venta cuando tenemos urgencia de venta porque tenemos que pagar los gastos, esta medida no se entiende".

Estas declaraciones, que se leen en Ámbito, ocurren justo después de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunciara subsidios otorgados por el Banco Nación, y la apertura del saldo exportable de trigo, en beneficio del sector.

(Con información de Reuters)