Houston. La empresa energética BP Plc se preparaba este sábado para el regreso de buques y trabajadores al sitio del derrame de petróleo en el Golfo de México, pero las labores para contener permanentemente la filtración podrían tardar una semana o más en reanudarse, según funcionarios.

Reconectar una plataforma de perforación a un pozo de alivio para detener para siempre el vertido podría tomar ese lapso de tiempo, dijo Robert Donaldson, portavoz del equipo de supervisión del derrame del Gobierno estadounidense.

Más tarde, el jefe del equipo de respuesta del Gobierno estadounidense, el almirante retirado Thad Allen, dijo que los trabajos tardarían al menos entre 7 y 9 días en ser retomados.

"El Development Driller 3 ha iniciado su regreso, ya que la tormenta no es tan fuerte como pensamos que sería", dijo Donaldson.

BP ha afirmado que espera cerrar permanentemente la filtración para mediados de agosto.

En tanto, Kenneth Feinberg, el administrador independiente que dirige el fondo de 20.000 millones de dólares establecido por BP Plc para compensar a las personas por las pérdidas financieras derivadas del derrame, dijo que la gigante británica está demorando los pagos a las víctimas.

"Me preocupa que BP esté demorando los reclamos. Sí, BP está demorando. Dudo que lo estén retrasando por dinero, no es eso. Simplemente no creo que tengan las respuestas a las preguntas (de los solicitantes)", dijo Feinberg a periodistas en Alabama.

Regreso de buques.  La plataforma y otros buques estaban siendo preparados el sábado para volver al lugar del derrame tras haber dejado la zona ante la cercanía de la depresión tropical Bonnie, sostuvo un portavoz de BP.

"Se está preparando a la plataforma para retornarla al sitio del derrame tan rápido como sea posible", dijo Jessie Baker, portavoz de BP, quien no pudo aclarar cuándo se reanudarían las operaciones de la plataforma.

El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (CNH) dijo que la depresión tropical Bonnie tenía menos probabilidades de volver a desarrollarse en una tormenta y que podría degenerar en una zona de bajas presiones durante el sábado.

La cercanía de la tormenta forzó a muchos trabajadores y buques en el lugar del derrame a evacuar.

"Pensamos que el sistema ya no amenaza con convertirse de nuevo en tormenta tropical", dijo Lixion Avila, meteorólogo del centro de huracanes con sede en Miami.

El funcionario dijo que Bonnie, que el viernes fue degradada desde tormenta tropical a depresión a su paso por el sur de Florida hacia el Golfo de México, podría disiparse en una zona amplia de baja presión si sus vientos sostenidos caen otras 5 millas (8 kilómetros) por hora más tarde el sábado.

La tormenta se encaminaba a tocar tierra entre la costa de Luisiana y el territorio noroeste de Florida a última hora del sábado.

El dañado pozo submarino -que se encuentra 1,6 kilómetros bajo la superficie del mar- está frente a la costa de Luisiana.

BP selló la filtración la semana pasada con una cúpula de contención que detuvo el flujo por primera vez tras la explosión del 20 de abril que causó la muerte de 11 trabajadores e inició el peor derrame de crudo en la historia de Estados Unidos.

Los preparativos por el paso de Bonnie también retrasaron otra solución potencial al desastre, el lanzamiento de la operación "static kill" para bombear lodo pesado y posiblemente enviarlo al pozo averiado para su cierre. Funcionarios estadounidenses señalaron que la operación podría tardar entre tres y cinco días en ser retomada.