Río de Janeiro. Río de Janeiro está evaluando una posible emisión de US$500 millones en "bonos olímpicos" para pagar obras públicas vinculadas a los Juegos 2016, dijo este lunes a la prensa el alcalde de la ciudad.

Esa medida podría ayudar a Río a aliviar el pesado financiamiento para el certamen internacional.

Los Juegos Olímpicos requerirán de hasta 10.000 millones de reales (US$6.000 millones) en inversión, dijo el alcalde Eduardo Paes, a medida que Río de Janeiro construye sistemas de transporte, instalaciones deportivas y capacidad hotelera para asegurar la buena realización de los primeros Olímpicos del país sudamericano.

Pero cualquier venta de bonos tendría que ser aprobada por el gobierno federal, que tomó medidas drásticas contra la emisión de bonos locales a fines de la década de 1990 tras años de ventas indiscriminadas de deuda municipal que debilitaron severamente las finanzas de Brasil.

"Nos estamos preparando para lanzar lo que llamamos 'bonos olímpicos'", dijo Paes en una entrevista con el sitio web iG.

"Creemos que hay espacio en el mercado. Una parte clave del costo de los Olímpicos tendrá que ser pagada a través de financiamiento", añadió.
Paes propondrá el plan a la presidenta Dilma Rousseff en febrero, informó iG.

El edil sostuvo que el peso financiero podría ser enfrentado con una combinación de gasto local y federal junto con préstamos internacionales.
"No es tanto dinero", dijo de la emisión propuesta de US$500 millones.

"Sólo sería una prueba para ver si hay espacio en el mercado", añadió.

Desafíos. Brasil se ha convertido en un imán para el capital extranjero en los últimos años, a medida que los inversores apuestan en sus brillantes perspectivas de crecimiento económico y buscan altos retornos de las tasas de interés del país, entre las más altas del mundo.

El país lucha para actualizar la envejecida infraestructura, como aeropuertos que han excedido su capacidad y una deficiente red de carreteras que ya está afectando al crecimiento económico y amenazando con entorpecer tanto los Olímpicos como el Mundial de Fútbol 2014, parte del cual se jugará en Río de Janeiro.

La nación espera dejar atrás su reputación por retrasos en proyectos para asegurar que los Juegos Olímpicos marquen su lanzamiento como una importante potencia en la escena mundial, como los Olímpicos del 2008 lo hicieron para China.

Este mes, la ciudad obtuvo un préstamo por 1.000 millones de reales (US$718 millones) del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) para financiar un sistema de tránsito de buses rápidos que será clave para movilizar a atletas entre instalaciones deportivas muy distantes entre sí.

El transporte era considerado un punto débil en la candidatura olímpica de Río debido a los frecuentes embotellamientos, particularmente en el área de Barra da Tijuca, donde está programada la construcción de la villa olímpica.