Al comparar el valor del metro cuadrado en distintos barrios de las ciudades más importantes de la región, se observa que tanto Río de Janeiro como San Pablo tienen los precios más caros, tomando los departamentos usados de zonas equivalentes. Detrás de las metrópolis brasileñas se encuentra el barrio de Puerto Madero y luego Santiago de Chile, que se convirtió en un pujante mercado inmobiliario gracias al auge de las construcciones, como a las notables mejoras en cuanto a infraestructura se refiere, como ampliación del metro y la proyección de trenes interurbanos y un teleférico.

Este es uno de los resultados del estudio realizado por Properati, plataforma de búsqueda de propiedades con sede en cinco países de Latinoamérica (el estudio excluye a México), informe que también afirma que es la ciudad de Santiago aquella que presenta mayor dificultad para acceder a una vivienda propia y dejar de arrendar, ya que en promedio se debe esperar unos 20 años, mientras que Lima y Montevideo, con cerca de 15 años, son las que muestran mayor paridad. El indicador del valor de las propiedades es la comparación del precio de venta con el de alquiler para calcular cuántos años de arriendo equivalen a la compra de un departamento.

Ipanema (Rio) y Vila Nova Conceição (SP) son claramente las más caras de la región, con precios por metro cuadrado que rondan los US$5.500. Luego se encuentra Puerto Madero, por lejos el más caro de la ciudad de Buenos Aires, con un valor de US$3.900. Lo sigue la comuna de Vitacura en Santiago, con un valor de US$2.900.

En todos los casos, los valores no son tan altos y el orden varía si se toman en cuenta barrios más característicos de la clase media de cada una de las ciudades, en lugar de los exclusivos de clase alta.

Si bien Brasil y Argentina son los dos actores de más peso económico en la región, la realidad del mercado inmobiliario en sus barrios más elegidos por la clase media es bien distinta. Según los datos de Properati, Río de Janeiro y San Pablo son las ciudades más caras de la región para estos sectores, seguido por Ñuñoa en Santiago, mientras que Buenos Aires se encuentra en el antepenúltimo lugar, con Lima por detrás.

Tanto Río de Janeiro como San Pablo han experimentado un aumento en el valor de sus propiedades, que llegan a duplicar el costo de una en Lima. Pero lo más novedoso es que Buenos Aires presenta precios bajos, comparado con el resto de la región. Es que la devaluación y las complicaciones del mercado cambiario que dificultan el acceso de divisas, en un mercado altamente dolarizado, llevaron a que el precio de las propiedades en dólares descendiera notablemente.

Tener en cuenta la diferencia en el tipo de cambio de los distintos países ayuda a comprender la diferencia del precio del metro cuadrado tomado en dólares: mientras la Argentina tiene un peso debilitado, el real, a pesar de las últimas tendencias, se encuentra más valorizado, lo que implica que para los brasileños que tienen ingresos en una moneda fuerte como el real, no resulta más caro comprar un inmueble que a un argentino, en su propio país.

Otro factor que no puede dejar de nombrarse es el acceso al crédito, ya que si bien Brasil tiene los valores más altos, existen posibilidades de hipotecas a 30 años, al tiempo que en Argentina esas posibilidades son muy reducidas.