Asunción. Rio Tinto Alcan elevó su inversión proyectada para construir una planta de aluminio en Paraguay a US$3.500 millones desde los US$2.500 millones anunciados en 2009, dijo este lunes el director del proyecto.

La firma, una unidad de la minera global Rio Tinto, elevó también la producción a unas 670.000 toneladas de aluminio al año desde las 480.000 estimadas por funcionarios de Paraguay en diciembre de 2009, cuando se divulgó el proyecto.

Analistas creen que el principal atractivo que ofrece el país para la radicación de este tipo de inversiones es la posibilidad de operar con bajos costos de producción por la disponibilidad de energía relativamente barata y mano de obra joven, aunque poco calificada.

Sería la mayor inversión en el país sudamericano desde la construcción más de dos décadas atrás de las centrales hidroeléctricas Itaipú y Yacyretá en conjunto con Brasil y Argentina respectivamente.

"Este proyecto (está...) ahora basado en una producción de 670.000 toneladas de aluminio al año con una inversión de US$3.500 millones", dijo a periodistas Juan Pazos Romero, director de Desarrollo de Negocios para América de la firma.

Las obras de construcción se iniciarían en el 2014 y Pazos dijo que tardarían dos años y medio, en un proyecto que generará más de 14.000 empleos directos e indirectos y se extenderá al menos por unos 50 años.

Representantes de la firma se reunieron este lunes con el presidente Fernando Lugo para presentar los resultados actualizados de impacto económico del proyecto, que también aumenta la potencia de energía solicitada para el funcionamiento de la planta de 800 a 1.100 megavatios.

"Hemos modificado el bloque de potencia solicitada con el fin de beneficiar plenamente al proyecto (...) con la tecnología de fundición más avanzada en el mundo", dijo Pazos según fue citado en un comunicado.

En la reunión, Rio Tinto Alcan y el Gobierno firmaron también una extensión de una carta de expresión de interés con la estatal Administración Nacional de Energía (ANDE) para continuar las negociaciones de compra de energía hasta bien entrado el 2011. Se espera un acuerdo definitivo para el 2013.

"El presidente y sus ministros acogieron muy bien nuestra exposición y también demostraron interés de ser socio participativo del proyecto. Nosotros tenemos experiencia en otros países sobre eso, experiencias muy buenas y estamos dispuestos a proseguir negociaciones", dijo Pazos.

Gran inversión. La planta será una de las mayores iniciativas del sector privado en la historia del país, cuarto mayor exportador mundial de soja y un pobre receptor de inversiones extranjeras debido en parte a sus antecedentes sobre corrupción.

Analistas creen que el principal atractivo que ofrece el país para la radicación de este tipo de inversiones es la posibilidad de operar con bajos costos de producción por la disponibilidad de energía relativamente barata y mano de obra joven, aunque poco calificada.

No obstante, Paraguay ha tenido últimamente problemas con el suministro de energía eléctrica y trabaja actualmente para evitar que las dificultades se repitan en el verano austral. La firma dijo que el Gobierno debe concretar obras de infraestructura para mejorar sus redes de trasmisión.

"Si se cumple el plan de que esto se convierta en un polo industrial, eso va a significar que vengan otras firmas", dijo el ministro de Hacienda, Dionisio Borda.

El país espera para el 2010 un crecimiento económico de 9%, uno de los mayores de la región.

La planta estará ubicada entre dos hidroeléctricas en el sureste del país, a orillas del caudaloso Río Paraná, límite natural con Brasil y Argentina, y que sería utilizado para transportar la materia prima y producción.

La materia prima será importada probablemente de Brasil, dijo Pazos.