-¿La transformación digital en la industria de la minería se encuentra poco desarrollada?

-Recién está comenzando. Esta transformación se dio primero en la banca y en la industria del retail, donde la relación con el consumidor es cercana y el cliente encuentra una satisfacción. En la industria de la minería no fue ese el caso; no existía esa relación tan personal con los clientes… Pero ahora en la llamada segunda ola de la transformación digital está la industria 4.0, es decir, el uso de muchas tecnologías, como cloud, robotics, IoT y analitycs, todo bajo un design thinking para transformar el uso industrial y el uso en producción. Por eso, no diría que no está desarrollada, sino que está empezando.

-Un ejemplo de lo anterior sería…

-Por ejemplo, empiezan a existir en la región una serie de camiones autónomos para la minería… Y te puedo decir es que esta transformación digital, en el mundo de la minería, se viene a una velocidad muy grande. Una cosa interesante de este proceso, en la industria de la minería, será la convergencia de Internet of Things (IoT) -hasta ahora la tecnología en las empresas dependía del área administrativa- y el área de operaciones. Con este cambio ambas áreas van a tener que comenzar a trabajar cada vez más juntas.

-Latinoamérica es una región minera con una industria de corte tradicional. ¿Cómo se introducen los usos de IoT y de la Inteligencia Artificial (IA) en esa cultura?

-Es cierto, la industria de la minería en Latinoamérica es muy tradicional, pero tiene la presión de tomar las mejores decisiones, día a día, así que cuando se empieza a mirar los datos de lo que la IA o el big data entregan, esto va a permitir que las medidas que se toman en la cadena de producción sean de forma más conectada e integral. Es que el número y la velocidad de programación que se pueden hacer con el uso de tecnologías como estas, hoy ningún hombre las puede realizar.

-Entonces, ¿el desafió es alcanzar un cambio de paradigma en relación con el uso de la tecnología en los procesos?

-Sí, pero el desafío está también en que las personas cambien, es decir, que sean capaces de entender la importancia de cambiar el cómo se hacen las cosas, para entender que las soluciones que está dando la tecnología tienen sentido. Un ejemplo de lo anterior es lo que pasa en Brasil, donde en el campo de la minería comenzamos con analitycs para optimizar cada parte de los procesos, y hoy garantizamos que los flujos de materias están completamente conectados, lo que ha tenido como consecuencia un aumento de la producción del sector.

-El miedo siempre está en el reemplazo de la máquina por el hombre...

-Claro, en toda transformación industrial o digital se van a perder empleos, pero también van a nacer nuevos puestos de trabajo. Este para mí es un punto importante: la maquina no es autónoma, siempre hay alguien manejando, programando o diseñando.  Pero el hombre no va a ser reemplazado por la máquina, al menos no por ahora.