Londres. Royal Bank of Scotland recortará alrededor de 3.500 puestos de trabajo en su banca de inversión y venderá o cerrará negocios en virtud de un plan de tres años para reducir el riesgo y centrarse más en las ventas minoristas nacionales y banca corporativa.

RBS, propiedad del gobierno británico en un 83%, dijo este jueves que abandonará sus negocios de acciones al contado, intermediación bursátil, mercados de capitales y fusiones y adquisiciones.

Su objetivo es reducir la hoja de balances de su antiguo negocio de banca global y mercados (GBM, por su sigla en inglés) en 120 millones de libras esterlinas (US$184.000 millones) a 300.000 de libras en los próximos tres años.

RBS reorganizará su negocio completo en "mercados" y "banca internacional", abandonando su GBM. El ex presidente ejecutivo de GBM John Hourican dirigirá las dos empresas.

RBS dijo que se está adaptando a "nuevas presiones significativas" en todo su negocio bancario, y que los cambios harán que sea financiado más conservadoramente, más centrado en los clientes y con mayor capacidad de conseguir un rendimiento estable.