La Paz. Rusia espera concretar a fin de mes un paquete de ayuda a Bolivia que incluirá cientos de millones de dólares para compras militares y proyectos de desarrollo, en un cambio de su política tradicional hacia Latinoamérica, dijo el embajador de Moscú en La Paz.

Los programas, cuyo componente militar consistiría en armamento básico y equipamiento logístico defensivo, serán definidos en un encuentro binacional en Moscú, dijo a Reuters en una entrevista el embajador ruso Leonid Golubev.

"Puedo confirmar que estamos renovando nuestra presencia en Latinoamérica, es una parte de nuestra política exterior", afirmó este jueves en una entrevista con Reuters el diplomático, al vincular la ayuda a Bolivia con la cooperación rusa a otros países de la región, como Venezuela, Cuba o Argentina.

La declaración se produce una semana después de que sendas delegaciones de alto nivel de Brasil y Venezuela ofrecieran asesoramiento y financiamiento para ambiciosos proyectos industriales y de infraestructura del gobierno de Evo Morales.

Golubev señaló que, a diferencia del tono político de las relaciones de la antigua Unión Soviética con Latinoamérica, la "presencia renovada" de Rusia en la región hace énfasis en la cooperación económica.

"La esfera económica es lo más importante. Si tenemos buenos resultados va a aumentar nuestro prestigio político", afirmó al explicar que esa lógica subyace en los acuerdos suscritos el año pasado por los presidentes Morales y el ruso Dmitry Medvedev, que enmarcan la actual negociación de proyectos.

"No queremos competir con nadie. Queremos compartir la cooperación", agregó en alusión a Estados Unidos, con cuyo gobierno Morales desarrolló una pésima relación desde su llegada al poder en el 2006, al extremo de que actualmente no hay embajadores acreditados entre La Paz y Washington.

Armas, aviones, litio. Golubev dijo que varios ministros bolivianos se reunirán a fin de mes en Moscú con sus pares rusos para definir los proyectos de cooperación, que al margen de un posible lote de aviones comerciales implicarían créditos concesionales y/o comerciales de al menos US$250 millones.

"Los montos se van a definir en Moscú, con presencia del primer ministro Vladimir Putin", indicó el diplomático.

El embajador desmintió un informe de un diario local según el cual Rusia habría ofrecido dotar a Bolivia de misiles y hasta de una "planta nuclear" de características no precisadas.

"De misiles y planta nuclear no se habló con las autoridades bolivianas. Si nos piden, estamos dispuestos a cumplir este pedido, pero hasta ahora no nos han pedido nada (...) Bolivia tampoco nos ha pedido aviones militares", dijo.

En cambio, señaló que unos US$150 millones de cooperación estarían destinados a modernizar el armamento y los equipos de transporte terrestre de los militares bolivianos, y eventualmente a unos cinco helicópteros multipropósito para defensa civil y lucha antidrogas.

En carpeta está también la posible provisión a Bolivia de ocho aviones Antonov 148, uno para uso presidencial y los demás para las aerolíneas estatales Transporte Aéreo Militar y Boliviana de Aviación, en una operación que incluiría la instalación en Bolivia de un centro regional de mantenimiento.

Golubev agregó que Rusia tiene interés también en participar "de una u otra forma" en la industrialización de las reservas de litio del salar altliplánico de Uyuni, aunque admitió que en esta área debe competir con el interés ya manifestado por empresas de países como Francia, Japón, Corea del Sur, Irán y Brasil.

Al margen de estos proyectos, el gobierno ruso respalda al gigante Gazprom, que espera que se completen en los próximos días los trámites legales de constitución de una empresa mixta con la petrolera estatal boliviana YPFB y la francesa Total.

Esa sociedad invertiría a corto plazo más de US$1.000 millones en la explotación de gas natural, producto estrella de Bolivia, según un anuncio previo de YPFB.