Moscú. Rusia recortó el lunes los suministros de gas a Bielorrusia en 15%, presionando a su vecino para que pague una deuda de US$192 millones y generando temores de una interrupción de las entregas a Europa.

Las relaciones entre los dos se han deteriorado desde que no lograron acordar reglas aduaneras unificadas y Bielorrusia dio refugio al derrocado presidente kirguiso, Kurmanbek Bakiyev, pese al apoyo de Moscú a la nueva dirigencia kirguisa.

Rusia suministra un cuarto de las necesidades de gas de Europa y usa a Bielorrusia, que limita con el miembro de la Unión Europea Polonia, como una de dos rutas clave de tránsito de petróleo y gas al continente.

Previas disputas sobre la fijación de precios con Minsk han llevado a cortes del suministro de petróleo, siendo las más afectadas Polonia y Alemania.

Un estancamiento similar con Kiev detuvo los mucho mayores suministros de gas ruso a través de Ucrania durante casi dos semanas en enero del 2009, dejando a muchos europeos sin combustible durante una ola de frío.

El presidente de Rusia, Dmitry Medvedev, ordenó al monopolio de gas Gazprom que recorte los suministros desde el lunes, dijo el despacho de prensa del Kremlin. Gazprom dijo que había comenzado a implementar la orden.

"La deuda no ha sido cancelada y comenzando desde las 10 am del 21 de junio, se ha impuesto un régimen de reducción del 15% de suministros de gas ruso a Bielorrusia", dijo por canales de la televisión estatal el jefe de Gazprom, Alexei Miller.

Dijo que los flujos podían ser recortados en hasta un 85 por ciento si Bielorrusia no cancelaba la deuda.

Su portavoz, Sergei Kupriyanov, dijo que el lunes Gazprom advirtió a la Comisión Europea sobre posibles problemas en el abastecimiento como parte de un acuerdo de alerta temprana.

El tránsito de gas ruso a través de Bielorrusia totaliza un décimo de las necesidades europeas, mucho menos que el tránsito a través de Ucrania.

"Aunque una prolongada suspensión del tránsito a través de Bielorrusia podría causar problemas de suministro a Europa, no anticipamos ninguna gran interrupción durante los meses del verano (boreal), como resultado de la menor demanda europea, y la capacidad de suministro adicional a través de Ucrania", dijo Alexander Burgansky de la correduría Renaissance Capital.

"Al mismo tiempo, creemos que la crisis probablemente haya terminado hacia el otoño, a juzgar por la cronología de disputas similares en el pasado", agregó.

El lunes, la Unión Europea dijo que preveía que el gas ruso continuara fluyendo hacia el bloque, y el monopolio polaco del gas PGNiG dijo que veía un suministro normal, sin anticipar modificaciones.