Moscú. Rusia agudizó el miércoles su disputa por el gas con Bielorrusia, al decir que había recortado el suministro a su vecino en más de la mitad, pero también dijo que el gas fluía normalmente a Europa pese a las amenazas de Minsk, de cerrar el tránsito por las tuberías.

El martes, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko ordenó la suspensión del tránsito del gas ruso hacia Europa por una discusión sobre deudas con el monopolio exportador de gas ruso Gazprom, declarando que ambas naciones enfrentaban una "guerra del gas".

"Tengo dos noticias, una buena y una mala. La buena es que el tránsito del gas ruso a través de Bielorrusia tiene lugar a pleno volumen y los clientes del gas ruso no tienen problemas con las entregas", dijo el responsable de Gazprom, Alexei Miller, en la televisión estatal.

"La mala es que el lado bielorruso no hace avances para pagar su deuda por el suministro del gas ruso, y desde las 10 de la mañana (0600 GMT) del 23 de junio del 2010, estableceremos un límite sobre el abastecimiento de gas ruso a Bielorrusia, de 60%", agregó.

Rusia, mayor exportador mundial de energía, provee el 25% de las necesidades de gas de Europa. Cuatro quintos de ese total fluye a través de Ucrania, mientras que el 20% restante pasa por Bielorrusia.

Ucrania ya ha prometido embarcar más gas ruso a Europa para ayudar a que Moscú cubra el vacío potencial en el suministro a través de Bielorrusia. Los analistas han dicho que el impacto sobre los consumidores no debería ser grande, dado el bajo consumo de gas en Europa para esta época.

Polonia y Lituania, que junto con Alemania reciben su gas ruso a través de Bielorrusia, dijeron que el producto fluía normalmente.

Los estrechos vínculos entre Rusia y Bielorrusia se han tensado pues Lukashenko ha buscado usar el deseo ruso de mantener un aliado en su flanco occidental para presionar a fin de que Moscú no elimine unos históricos subsidios económicos.