Las importaciones rusas de carne deben estar libres del aditivo para alimentación animal Ractopamina, dijo este sábado el regulador veterinario de ese país, negando que el requisito sea una represalia política en contra de los envíos desde Estados Unidos.

La medida, impuesta un día después de que el Senado de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que busca sancionar a los violadores de derechos humanos rusos, podría complicar a los proveedores de carne de res y cerdo de Estados Unidos.

La decisión potencialmente transforma a Estados Unidos, que exporta más de US$500.000 millones al año de carne de res y cerdo a Rusia, en un país mucho menos competitivo, dando ventaja a los productores de carne de China y de la Unión Europea, donde la Ractopamina está prohibida.

La United States Meat Export Federation (USMEF) dijo que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos no tenía ningún programa de análisis y certificación sobre la Ractopamina.

La USMEF, una asociación comercial sin fines de lucro, agregó que más de 210 contenedores de carne de res y cerdo provenientes desde Estados Unidos, por un valor de unos US$20 millones, estaban en camino hacia Rusia.

Analistas dicen que la decisión de Rusia está vinculada a la aprobación del Senado de Estados Unidos de la "Ley Magnitski", que forma parte de un amplio proyecto de ley comercial que generó una airada respuesta por parte de Rusia.

El regulador sanitario de Rusia, Rosselkhoznadzor, dijo este sábado que había advertido hace un año que sería "inadmisible" en el país la carne con Ractopamina y sostuvo que había enviado avisos legales a veterinarios oficiales de Estados Unidos, Canadá, Brasil y México para alertar sobre la medida.

"La Rosselkhoznadzor está sorprendida de escuchar que algunos analistas vinculan la medida rusa que busca un control más estricto sobre la presencia de la Ractopamina (...) con la aprobación del Senado de Estados Unidos realizada el 6 de diciembre de la llamada" Ley Magnitski", dijo el organismo en un comunicado.

La Ractopamina se utiliza como un aditivo para los alimentos animales que hace la carne más magra, pero países como China han prohibido su uso a pesar de la evidencia científica de que el compuesto no representa ninguna amenaza para la salud.