Brasilia. El gobierno ruso suspenderá a partir del 15 de junio las importaciones de 89 plantas procesadoras de carne en tres estados de Brasil, entre los que se encuentran 24 frigoríficos que exportan carne bovina.

“Con esta decisión expresamos nuestra desconfianza a los servicios veterinarios de estos estados que no pudieron garantizar el cumplimiento de los requisitos” afirmó Alexéi Alexéyenko, portavoz de la Inspección Sanitaria Agrícola de Rusia.

La medida afecta a toda la producción animal de los estados de Paraná, Rio Grande do Sul y Mato Grosso, luego que la inspección de carnes realizada este año en Brasil reveló numerosas deficiencias en el funcionamiento de los servicios veterinarios, apuntó Alexéyenko.

Tal y como está el programa de control veterinario vigente en Brasil son pocas las muestras de carne sometidas a pruebas, por lo que no se puede garantizar la calidad de toda la producción cárnica procedente de Brasil, recalcó.

Asimismo, las empresas sancionadas no realizaron en los últimos tres años comprobaciones de la presencia de mercurio, plaguicidas, dioxinas y radionucleidos en su producción, explicó el representante de ISAR.

Añadió que más de 260 partidas de carne de esos productores contenían parásitos y bacterias de diferentes tipos.

Actualmente, Brasil es uno de los principales proveedores de carne a Rusia con el 35 % de las importaciones de carne de cerdo, el 45 % de res y el 19% de ave, según los datos del Instituto de Marketing Agrícola de Rusia.

Al momento de dictarse la prohibición, un total de 236 empresas brasileñas exportaba carne a Rusia.

La medida se enmarca dentro de un duro cruce entre ambos países, que incluyó una denuncia en la OMC de Brasil hacia política exterior rusa, lo que podría haber influido en esa decisión de Moscú.