La cervecera SABMiller, que mantiene conversaciones sobre una posible venta a su rival Anheuser-Busch InBev, reportó el martes una mejora en sus ingresos trimestrales subyacentes, que a juicio de la firma refleja la fortaleza de su modelo de negocio a largo plazo.

El reporte de resultados antes de lo esperado del fabricante de cervezas como Peroni y Grolsch fue visto por algunos analistas como un intento por tratar de asegurar un precio de oferta más alto de AB InBev, fabricante de Budweiser y Stella Artois.

SAB dijo que había adelantado su actualización comercial para asegurar la divulgación oportuna de la información durante lo que se clasifica como un período de oferta.

Un periódico de Estados Unidos informó el lunes que la gerencia de SAB se inclinaba a resistir una posible adquisición por parte de InBev. La compañía se negó a comentar sobre el reporte del New York Post.

SAB dijo que los ingresos del grupo, excluyendo efectos cambiarios, subieron un 6% en el segundo trimestre, que terminó el 30 de septiembre, mientras que los volúmenes aumentaron un 2%.

Eso marcó una mejora respecto al primer trimestre, cuando los ingresos aumentaron un 3% y los volúmenes no registraron mayores cambios.

El panorama positivo se ve empañado por la debilidad de una serie de monedas frente al dólar, como el rand sudafricano. Los ingresos del grupo, considerando los efectos cambiarios, cayeron un 9 por ciento, tanto en el primer semestre como en el segundo trimestre.

"Si bien las adversas fluctuaciones cambiarias han afectado materialmente nuestros reportes de resultados, tenemos un fuerte negocio con perspectivas excepcionales a largo plazo", dijo el presidente ejecutivo Alan Clark en un comunicado.

El crecimiento fue impulsado por la demanda en sus mercados de América Latina y África, que se ven como uno de los más atractivos para AB InBev. La fortaleza en estos mercados compensó los peores resultados de SAB en Asia-Pacífico y América del Norte.