Panamá. El presidente de la constructora española Sacyr, Manuel Manrique, y el administrador del Canal de Panamá (ACP), Jorge Quijano, han iniciado este jueves una nueva reunión en busca de una salida al conflicto contractual que podría paralizar las obras de ampliación de la vía acuática a partir del próximo lunes.

Fuentes de la ACP confirmaron que ambos directivos se reúnen a puerta cerrada en la sede de la Autoridad, en la capital panameña.

Quijano dijo la mañana de este jueves a los periodistas que miércoles se reunió con el presidente de Sacyr, empresa que lidera el consorcio a cargo de la ampliación, y que hasta ese momento los contratistas no habían presentado una solución "positiva" a la crisis.

"Estamos preparados para la eventualidad" de una suspensión de las obras el próximo lunes, día 20, como ha anunciado el GUPC.

"Todavía tenemos algo de esperanza de que el contratista recapacite y se re-enfoque en reanudar a toda marcha la obra", añadió Quijano

El Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por Sacyr y la italiana Impregilo con el 48 % de las acciones cada una e integrado también por la belga Jan de Nul y la panameña CUSA, anunció la paralización de las obras a partir del próximo lunes por problemas de liquidez derivados de "sobrecostos" superiores a los US$1.600 millones que la ACP no reconoce.

Las partes intentan desde el pasado día 7 negociar una salida enmarcada en el contrato firmado por US$3.118 millones y han presentado opciones para reflotar el proyecto que suponen desembolsos de entre 200 y US$1.000 millones.

"Hasta el momento no hay ninguna solución de parte de ellos, nosotros mantenemos nuestra posición desde la semana pasada, no ha cambiado", dijo esta mañana Quijano, antes de la reunión de este jueves con Manrique.

Para inyectar dinero fresco al proyecto y garantizar su desarrollo en los próximos "dos a cuatro meses", la ACP ha propuesto otorgar una moratoria de dos meses al pago de un adelanto de US$83 millones dado al GUPC, y que ambas partes desembolsen 100 millones.

El GUPC planteó la semana pasada que la ACP desembolsara entre US$400 y US$1.000 millones, lo que fue rechazado por Quijano al considerarlo "fuera" de lo previsto en el contrato.

La ACP ha desembolsado US$2.831 millones, incluidos 784 millones en anticipos reembolsables, además de 180 millones en costos adicionales que representan cerca del 6% del costo del contrato.