Buenos Aires. Los centros comerciales conocidos cómo "saladitas", que reúnen principalmente puestos de indumentaria y calzado a bajo costo, han ido ampliando su oferta hacia otros rubros e incorporando nuevos servicios como la aceptación de tarjetas en la medida que suman clientes de sectores de mayor poder adquisitivo.

Un ejemplo de ello es el "Paseo La Estación", centro de compras inaugurado junto a la terminal ferroviaria de Constitución hace menos de dos años y que reúne a más de 300 puestos que comercializan indumentaria, calzado, accesorios y juguetes, entre otros rubros.

La encargada de su administración, Ana María Martínez, explica que "estos centros comerciales han crecido mucho en los últimos años".

"Este en particular fue inaugurado hace poco y tuvimos mucho cuidado en su diseño y operatividad para que no luzca desprolijo ni caótico. Tenemos mejores precios que varias saladitas y la infraestructura de cualquier centro comercial", dice.

"Los bajos precios que ofrecen los comerciantes acá son muy atractivos, pero entendemos que esta práctica de la economía informal no es sólo para los sectores populares, sino que la clase media la ha ido adoptando y sumando demandas de bienes y servicios de los que es necesario dar cuenta", subraya.

Martínez detalló que "en este paseo de compras conviven más de 300 puestos que abarcan rubros tradicionales como indumentaria, calzado, accesorios o jueguetes, pero también se instalaron peluquerías, tiendas de tatuajes o consultorios odontólogicos, que conviven con las cafeterías o el patio de juegos".

"Antes todas las transacciones eran en efectivo, pero varios de los comerciantes ya aceptan tarjetas. Lo único que evita que todos los puestos utilicen el posnet es que la empresa telefónica todavía no nos puede instalar suficiente cantidad de líneas", apunta.

"El sector ha crecido mucho y en la variedad de la oferta yo no sólo hay revendedores, sino que tenemos puestos que fabrican la ropa que venden en sus propios talleres y otros que han obtenido la franquicia para comercializar oficialmente determinadas marcas", destaca.

La encargada contó que "la gran mayoría de nuestros comerciantes son inmigrantes peruanos o africanos que en muchos casos están recién llegados al país, por eso desde la administración del paseo también los asistimos en los temas contables, porque acá todos los locales reciben la habilitación correspondiente y para eso necesitan obtener su Clave Única de Identificación Tributaria (CUIT) y completar varios trámites".

"Apostamos a una oferta más ambiciosa, que no se trate sólo de ir a comprar algo porque es barato, queremos que también sea una experiencia confortable y ese trabajo rinde fruto, porque no sólo tenemos entre nuestros clientes a las personas que van y vienen todos los días del trabajo, sino que los fines de semana recibimos a muchas familias y parejas que encuentran un lugar cómodo para hacer sus compras", concluye Martínez.