El hombre al que le debemos la existencia de los osos de peluche, el Parque Nacional Yellowstone, y que Panamá sea un país y no una provincia de Colombia, durmió allí y nadó en su piscina. Pero no sólo el presidente de EE.UU. Theodore “Teddy” Roosevelt es un fantasma de lujo en el Plaza Hotel de Buenos Aires: Enrico Caruso, Arturo Toscanini, María Callas, Edith Piaf, Charles de Gaulle, Alain Delon y hasta la ex presidenta chilena Michelle Bachelet pasaron por sus cuartos de una elegancia neoyorquina de 1900.

Si bien el lugar es administrado por la cadena Marriott, su propiedad sigue siendo de la familia fundadora, los aristocráticos o “bienudos” Tornquist. Serían ellos, más la familia Shaw, según la prensa local, los que, ante la dificultad de poner de sus propios bolsillos las varias decenas de millones de dólares necesarias para mantener su calidad de cinco estrellas, lo venderían por un monto cercano al medio centenar de millones de dólares.  

¿Y Marriott? El nuevo dueño podría rescindir el contrato de administración vigente, que se extiende por tres décadas más, siempre y cuando pague una multa de US$13 millones.

Lo bueno es que los fantasmas del lugar, que se unen a los de la Plaza San Martín que lo enfrenta, no cobran sueldo.