Bogotá. El próximo 14 de febrero, Día de San Valentín, será emocionante para aquellos que lo celebran, pero también para los floricultores colombianos. En la fecha del santo patrón de los enamorados, los productores nacionales venden cerca del 12 % de su producción anual, y prácticamente todo, más del 95 %, en el exterior. Sólo en Estados Unidos los consumidores gastarán US$2.000 millones en flores para regalar la próxima semana, según las cifras de la Federación Nacional de Venta Minorista de ese país.

El 2017 pinta mejor que el año pasado, debido no sólo a un dólar cercano a los $2.900, sino a que la fiesta, muy popular sobre todo en los países anglosajones, cae un martes. En 2016 fue un domingo, lo que, según Augusto Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), impide que se envíen regalos a las oficinas, al no ser día laboral. Además, por el año bisiesto, el 14 de febrero no será lunes. “Eso es aún mejor porque ese día se hace publicidad de San Valentín, y la gente se acuerda y compra las flores para el martes”, dijo Solano.

La firma de logística UPS asegura que más del 90 % de las flores que EE. UU. importa llegan a través del aeropuerto internacional de Miami y la mayoría lo hace desde Latinoamérica, principalmente Ecuador y Colombia —en donde hay 7.714 hectáreas sembradas de follajes y flores, según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)—. De acuerdo con el ICA, además, a noviembre de 2016, Colombia había exportado 225.000 toneladas de flores, más de US$1.100 millones en ventas.

Para Asocolflores, el 2016 “fue un año aceptable”. A diferencia de otros sectores, el floricultor —salvo en el Oriente antioqueño— no resultó afectado por el paro camionero, el cual entre junio y julio duró 47 días, puesto que los cultivos quedan cerca de los aeropuertos, terminales desde donde se mueve el 97 % de la producción. Según Solano, “las personas creen que por haber subido el dólar todo fue magnífico, pero además de que San Valentín no fue tan bueno, los precios en mercados como Rusia y Japón cayeron. La devaluación sirvió para cubrir un poco”.

En 2017 los ojos del sector, que exporta a 90 países, están puestos en el mercado chino. “Por primera vez hicimos presencia en una feria de ese país, la cual este año se llevará a cabo en Shanghái. Es un mercado complejo, debido a que no importa muchas flores, puesto que las produce. Buscamos mercados de nicho de flores de alta calidad, porque hay un grupo de personas de altos ingresos y a eso le estamos apostando”, agregó el presidente de Asocolflores.

Los retos del año tendrán que ver, por un lado, con la reforma tributaria, que, en opinión de Augusto Solano, “no se hizo en toda la dimensión estructural que se esperaba, lo cual es preocupante”. Los floricultores contribuyen con cerca del 13 % del total de impuestos que se pagan en el renglón agropecuario.

Pero, además, está el desafío de aumentar el consumo interno de flores y aprovechar que en el país hay personas que celebran San Valentín -17% de los bogotanos, quienes invierten en promedio $150.000, según Fenalco- y muchas otras que también festejan el Día del Amor y la Amistad en septiembre. En ese panorama, el comportamiento del ingreso per cápita colombiano será determinante para fortalecer a un sector que emplea 130.000 personas, casi el 65 % de ellas mujeres.