Madrid. Ante la inviabilidad financiera de Banco Popular, los supervisores bancarios europeos y españoles decidieron este martes a última hora poner fin a la agonía de la entidad y adjudicarla al mayor grupo financiero español, Santander, por el precio simbólico de un euro.

El Frob (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) tomó esta decisión después de que el Banco Central Europeo (BCE) determinara la víspera la inviabilidad de la entidad, desplomada en bolsa entre rumores insistentes de posible intervención por la maltrecha situación de su balance.

"La declaración de inviabilidad se produce debido a los problemas de liquidez derivados del deterioro de su base de depósitos durante los últimos meses y la incertidumbre sobre sus planes privados para afrontar posibles deterioros del balance de la entidad", explicó el Frob.

"Es una buena salida dada la situación a la que había llegado la entidad en las últimas semanas", dijo el ministro de Economía Luis de Guindos, en una nota de prensa para destacar también que no se usarán recursos públicos para el saneamiento del Popular.

Las acciones de Popular habían caído más de un 50% en las últimas cuatro jornadas y llevan semanas desangrándose entre insistentes rumores sobre su supervivencia y con sus responsables y autoridades políticas y bancarias negando que la entidad tuviese problemas de solvencia.

Luksic afectado en operación. Cabe señalar que el multimillonario chileno Andrónico Luksic, presidente del holding Quiñenco y vicepresidente del Banco Chile, había terminado de adquirir en mayo de este año el 3% de la propiedad de Banco Popular por 95 millones de euros (US$104 millones), de acuerdo a Emol. Dicha operación se realizó a través de Aeris Invest, con domicilio en Luxemburgo y que es controlada por la fundación Vallum -que maneja las inversiones en Europa de la familia Luksic-.

Tras la operación, y en virtud de lo dispuesto por la autoridad española, todos los accionistas pierden su inversión. Esta era la primera inversión del Grupo Luksic en el negocio financiero en Europa y la operación, de acuerdo a La Tercera, citando a conocedores de la misma, se financió con dividendos que entrega Antofagasta plc., brazo minero del holding Quiñenco.

Nuevas inversiones. En un comunicado separado, Santander dijo que Popular requerirá nuevas provisiones por importe de 7.900 millones que Santander financiará en gran parte con una ampliación de capital de aproximadamente 7.000 millones de euros.

Los accionistas de Santander tendrían derecho preferente de suscripción para esta ampliación de capital, aunque la entidad dijo que cuenta con compromiso para el aseguramiento de la operación.

El Frob destacó que la venta del Popular no impactará a las finanzas públicas. Tampoco afectará a los depósitos de la atribulada entidad ni a los acreedores "ordinarios" del banco.

España, que supuestamente había cerrado el proceso de reestructuración de su sector bancario con una inyección de dinero público de más de 53.0000 millones de euros, asegura que los problemas de Popular no tendrán impacto en el contribuyente.

"Es una buena salida dada la situación a la que había llegado la entidad en las últimas semanas", dijo el ministro de Economía Luis de Guindos, en una nota de prensa para destacar también que no se usarán recursos públicos para el saneamiento del Popular.

Santander consolida su liderazgo. En su nota, Santander dijo que espera un impacto neutral de esta operación en su ratio de capital CET1.

En una posterior presentación, la entidad presidida por Ana Botín dijo que la integración del negocio de Popular le convertirá en líder de mercado en España, con una cuota de alrededor del 20%.

La entidad cántabra, que nombrará un nuevo consejo de administración y designará presidente a su director financiero, espera que la compra de Popular haga crecer su negocio bancario a partir de 2019 y que genere sinergias de costes de 500 millones de euros al año a partir de 2020.

La marca Popular, fundada en 1926, desaparecerá al integrarse el banco atribulado completamente en el Grupo Santander que reaccionaba en bolsa con un descenso moderado tras una primera reacción más negativa.

Otros bancos, que supuestamente estaban estudiando pujar por Popular, particularmente la nacionalizada Bankia, "celebraban" la absorción por parte de Santander con un repunte del cuatro por ciento.

* Con información de Reuters, Emol y La Tercera de Chile.