Madrid. El Banco Santander ha cerrado este viernes la venta del 85% de su inmobiliaria Altamira al fondo de inversión estadounidense Apollo por 664 millones de euros, una operación que le reporta unas plusvalías después de impuestos de 385 millones (US$528 millones).

En términos brutos, esta partida se eleva a 550 millones de euros, según ha desvelado el Banco Santander en un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La entidad ha explicado que, tras el principio de acuerdo alcanzado a finales de noviembre con el fondo Apollo, le ha vendido el 85% de Altamira, la sociedad para la recuperación de créditos en España y la venta o alquiler de activos inmobiliarios adjudicados.

El 15% restante se queda en manos del Santander, mientras que la participación mayoritaria pasa a ser propiedad de Altamira Asset Management Holding, una sociedad participada por Apollo European Principal Fund II, entidad afiliada de Apollo Global Management, el gran fondo de inversión estadounidense.

Tras la operación, en la que el despacho de abogados Latham & Watkins ha asesorado al Santander, el banco mantendrá en su balance los activos inmobiliarios y la cartera de créditos, y la gestión de dichos activos se llevará como hasta ahora desde la plataforma, pero que ahora será propiedad de Apollo en 85%.

El banco que preside Emilio Botín aseguró a finales de noviembre que el principio de acuerdo con Apollo se había alcanzado después de un proceso competitivo en el que participó un amplio grupo de inversores.

El principio de acuerdo entre el Banco Santander y Apollo llegó un mes después de que Botín asegurara que era "un momento fantástico para España" porque llegaba dinero de todas partes.

El fondo de inversión estadounidense Apollo adquiere el 85% de Altamira, después de que en septiembre ya comprara Evo Banco a Novagalicia por 60 millones de euros.

Además, en marzo del pasado año, también alcanzó un acuerdo para comprar a Bankia su filial de crédito al consumo Finanmadrid por 1,6 millones de euros.

La venta de las inmobiliarias por parte de los bancos es un hecho habitual en los últimos meses, ya que en septiembre Bankia acordó la cesión de la gestión de su negocio inmobiliario Bankia Hábitat a una empresa del fondo capital riesgo Cerberus por 90 millones de euros.

También, CaixaBank vendió el 51% de su inmobiliaria al grupo inversor TPG, mientras que el Banco Popular cerró la pasada semana el traspaso de su sociedad Aliseda a las firmas estadounidenses Värde Partners y Kennedy Wilson por 815 millones.