Madrid. Santander advirtió este jueves que no alcanzará su objetivo de utilidades del 2010 por un endurecimiento de las normas sobre provisiones para activos inmobiliarios, lo que golpeaba a las acciones del mayor banco español.

"Esta dotación de 472 millones por cambio de normativa afectará el resultado del conjunto del año, que se situaría por debajo de la estimación realizada en la junta de accionistas de junio", dijo el banco en su nota de resultados a septiembre.

El presidente del banco, Emilio Botín, dijo en junio que el banco preveía que los resultados de 2010 se situaran en el entorno de los registrados en 2009, que fueron de una ganancia de 8.943 millones de euros (US$12.520 millones).

A las 1005 GMT, las acciones de Santander bajaban un 0,66% a 9,119 euros, después de haber llegado a caer más de un 2%.

"No deja de ser negativo que el banco reconozca que no va cumplir lo que se había previsto y que los resultados se sitúen claramente por debajo de las estimaciones del mercado, si bien es verdad que no obedece a la evolución de su negocio operativo si no a las nuevas normativas de provisiones", dijo Javier Barrio, analista de BPI.

Los resultos de enero a septiembre quedaron por debajo de las previsiones de los analistas por la aplicación nueva normativa del Banco de España en materia de provisiones.

La utilidad neta de los primeros nueve meses del 2010 bajó un 9,8% a 6.080 millones de euros, frente a previsiones de 6.421 millones de euros.

"El banco opta por aplicar la nueva circular del Banco de España de forma muy conservadora y no liberar provisiones", dijo Santander para agregar que en términos recurrentes, el beneficio a septiembre cayó un 2,8%.

El Banco de España elevó recientemente la exigencia de cobertura de provisiones al 30% desde el 20% sobre activos inmobiliarios cuando pasan dos años en la cartera de los bancos.

La normativa del banco emisor acorta además sustancialmente el calendario para provisionar los préstamos.

El banco añadió que el margen de intereses subió a septiembre un 12,4% a 21.896 millones de euros, frente a previsiones que apuntaban a una cifra de 21.856 millones de euros.

Durante los nueve primeros meses de 2010, la entidad incrementó las provisiones por insolvencias en un 8% a 9.072 millones de euros para fortalecer su balance en el actual contexto de deterioro de la calidad crediticia.

El Grupo Santander logró controlar el incremento de la tasa de mora en el tercer trimestre al cerrar septiembre con una tasa de mora del 3,42%, frente al 3,37% del segundo trimestre.