Con un poco más de un kilo de peso, el satélite fue entregado hace más de un año y medio a la Agencia Espacial Rusa Roscosmos, donde durante ese tiempo se le ha hecho una serie de pruebas, que ya concluyeron con éxito.

Por ello, el aparato se encuentra en Baikonur a la espera de la programación de su fecha de lanzamiento comentó el rector de la universidad, Aurelio Padilla.

"Hemos recibido la información de que el 10 de enero el satélite ya fue trasladado al cosmódromo desde donde será llevado hasta la Estación Espacial Internacional en el trasbordador espacial ruso Progress", dijo la autoridad académica.

Mencionó la importancia de este satélite de observación, así como los otros dos lanzados por la Universidad Católica y por la Universidad Alas Peruanas.

Todos ellos -anotó- son de tipo experimental y académico y tienen incorporados cámaras pequeñas que aportarán importantes imágenes, aunque no de alta resolución.

En este caso específico, el costo del satélite implicó una inversión de US$631 mil, financiados con recursos propios.

"Tanto el satélite de la UNI como de las otras universidades tienen capacidad de hacer observaciones de geografía, dan reportes de temperaturas, de presión y algunas otras cosas, pero son de corte experimental y académico", afirmó.

Señaló finalmente que la UNI, en el mediano plazo, buscará marcar la diferencia con otro proyecto similar pero de mayor escala.