Las materias primas subieron y el dólar cayó luego de dos importantes acontecimientos: primero, el anuncio del Banco Central Europeo (BCE) y luego el informe mensual de desempleo de los Estados Unidos, según un reporte semanal de materias primas del banco danés Saxo Bank.

Mientras  que  el  BCE  comunicó  sus  expectativas  sobre  las  iniciativas  para  seguir  financiando  a  los mercados abiertos de las economías en complicadas, el informe de empleo de los Estados Unidos fue peor de lo esperado, evidenciando una vez más que las malas noticias son en realidad buenas noticias  para  el  mercado  de  riesgo,  dado  que  elevan  las  expectativas  acerca  de  que  se  anuncien  estímulos adicionales  durante  la  Reunión  del  Comité  Federal  del  Mercado  Abierto  a  llevarse  a  cabo  el  13  de septiembre.  

El índice de materias primas DJ‐UBS, de amplia base, alcanzó su nivel más alto desde marzo, al registrar ganancias tanto en el sector de los metales como en la energía.

En el ámbito agrícola, marcó algunas ventas, liderado principalmente por el café y el azúcar, habiendo alcanzado ambos su nivel más bajo de los últimos dos años.

Por su parte, el cobre sorprendió con su desempeño, el más elevado desde mayo, ante la esperanza de que un estímulo adicional pueda contribuir al crecimiento y a un aumento de la demanda.

La gasolina fue otro de los ganadores, ya que el reciente huracán Isaac desencadenó una caída en las reservas de los Estados Unidos, alcanzando el nivel más bajo de los últimos 33 meses, dado que  algunas  refinerías  a  lo  largo  de  la  costa  del  Golfo  se  habían  visto  obligadas  a  suspender temporalmente su producción.

El crudo busca un nuevo impulso. La confirmación de un nuevo programa de compra de bonos del BCE y el débil informe de empleo de los Estados Unidos, generó un alza en las acciones.  

Sin  embargo, el  impacto fue limitado tanto en los referenciales Brent como WTI, ya que ambos se mantuvieron dentro del rango, siendo que los operadores se mostraron reacios a elevar demasiado los precios en este momento, ante la persistente posibilidad de una liberación de las Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR, por sus siglas en inglés).

Además, se registró un precio demasiado elevado  para la gasolina estadounidense, la cual está operando cerca del nivel más alto del año. Esto  genera incomodidad en la administración estadounidense y se ha informado que se llevó a cabo una reunión con expertos del petróleo, dado que se está considerando la posibilidad de una liberación mucho mayor a la que siguió a la guerra de Libia en 2011.   

Disminuye el riesgo de bajos precios al corto plazo. El crudo Brent ya lleva un mes confinado a un rango entre US$111,65 por barril, determinado por su promedio móvil diario, y la resistencia a US$116,60 por barril. 

La imposibilidad de una alza durante las últimas semanas, a pesar de la especulación ante la posibilidad de futuros estímulos y de un dólar más débil, combinado con la ralentización, hace que el riesgo en el corto plazo tienda a la baja, considerando  además  la  cantidad  de  compras  especulativas  que  se  han  constatado  en  las  últimas semanas. 

En  tanto,  un  gran  número  de  inversores  en  posiciones  largas  deberán  reconsiderar  sus posiciones ante la posibilidad de una baja por debajo del promedio móvil de 200 días.

Mientras que el mercado de opciones también apunta hacia una mayor necesidad de proteger el riesgo a la baja, dado que la volatilidad de las opciones de venta “out of the money” (OTM) es casi un 4% más costosa que las opciones de compra OTM, luego de haberse constatado un aumento de 5% durante la semana pasada.

Despega el cobre ante renovadas expectativas de China. La sensación en los deprimidos mercados de metales ha mejorado al alcanzar el cobre su nivel más alto en  casi cuatro  meses, generado por  una  combinación de novedades  positivas  que  podrían  elevar  la demanda  y  bajar  los  niveles  de  inventarios  disponibles. 

La  esperanza  de  que  Europa  comience  a recuperarse luego de la última iniciativa anunciada por el BCE y la aprobación de China de invertir en un programa de infraestructura de miles de millones de dólares, han generado un alza en el mercado.

Este es el tipo de noticia que el vapuleado sector  ha estado esperando y los operadores especulativos estaban ocupados reduciendo la posición corta bruta, que se mantiene en un nivel elevado desde mayo.  

El oro y la plata suben ante la expectativa de nuevos estímulos. El oro siguió fortaleciendo su posición y alcanzó el nivel más alto de los últimos seis meses por encima de  los  US$1.700 por onza. 

Esto  luego de que se planteara  la  posibilidad de  una  flexibilización cuantitativa (QE) cada vez más inminente ante la publicación del débil informe sobre empleo. Mientras tanto, la plata destacó con una importante alza y alcanzó el nivel más alto desde marzo. La alza de 18% durante el mes pasado la convierte en el metal con mejor desempeño durante este período.    

Ante un impulso positivo, luego de varios meses de mantenerse en un mismo nivel, se ha visto que los fondos de cobertura y otros inversores apalancados se volcaron nuevamente al oro y la plata.

En apenas dos semanas, la posición larga neta del oro aumentó 40% y por ahora estas nuevas posiciones largas están a gusto “in the money”. Con ello, no representan ninguna amenaza de liquidación larga en el corto plazo, especialmente en tanto que el promedio móvil de 200 días en US$1.641 por barril no se vea amenazado. 

Hasta la reunión  del  BCE, los operadores de  opciones habían estado pagando por la volatilidad  de  las opciones de compra (call), pero a medida  que  se  acerca  la  reunión  del  FOMC la volatilidad de las opciones de compra se ha tornado más interesante, lo que indica que existe algo de nerviosismo ante la posibilidad de corrección luego de impulso hacia el alza.

Los mercados de cereales esperan las cosechas de los Estados Unidos. El foco de atención de los mercados de granos se trasladó ahora al 12 de septiembre, fecha en la que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicará su informe mensual “World Agriculture Supply and Demand Estimates” (WASDE).

Durante la semana, el precio de la soja se vio algo afectado por una presión hacia la venta luego de haber alcanzado una nueva cifra récord, dado que las recientes lluvias en la región central de los Estados Unidos han provocado una mejora en las expectativas de las cosechas.  

El precio del trigo se mantuvo a la expectativa luego de la noticia acerca de que las exportaciones de los Estados Unidos intentaban competir con las rusas, pero el mercado aún no está convencido acerca de que Rusia pueda continuar exportando a lo largo de este año, luego de una sequía este verano que hadisminuido  la  producción  de  granos  en  comparación  con  el  2010, cuando  se  implementaron  las restricciones a las exportaciones, algo que Rusia informó que no sucederá este año. 

Por  su  parte,  el  precio  del  maíz,  al  igual  que  el  de  la  soja,  no  mostró  grandes  movimientos recientemente, y no ha intentado brindar un soporte al precio de 7,85 por bushel. Se espera que el informe  WASDE  indique  cortes  aún  mayores  en  la  producción  del  2012/13 en comparación  con  las estimaciones de la USDA para agosto. Esto continúa ejerciendo una presión sobre los precios hacia el alza  como  forma  de  asegurarse  que  haya  suficiente  racionamiento  para  poder  preservar  los  niveles globales de reserva.