Los mercados de materias primas cerraron sólidos en el mes de agosto, con el impulso adicional que el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, ha realizado el viernes pasado. Luego de un largo y esperado discurso, el mercado de commodities quedó con la sensación de que tal vez se implemente un tercer estímulo adicional para impulsar el crecimiento económico y el empleo, según detalló Saxo Bank.

La semana pasada, el índice de materias primas DJ-UBS aumentó 0,5% generando un retorno de 1,3% durante el mes pasado. Este retorno positivo fue  impulsado por los metales preciosos, especialmente la plata y el oro, ya que ambos commodities alcanzaron un nivel de quiebre más alto.

El sector de la energía ocupó el segundo lugar, luego de un rebote del gas natural, mientras que tanto el crudo Brent como el WTI permanecieron dentro del rango luego de una alza importante registrada a principios de agosto.

Los metales industriales sufrieron pérdidas dado que los débiles datos económicos continuaron en China, por lo que mineral de hierro ha sido la principal víctima con una caída de un 10% adicional, tras el desplome de casi un 25% observado en agosto.

Además, un pequeño incremento en el sector agrícola fue liderada por la cacao y el ganado, dado que el impulso reciente del maíz ha comenzado a decaer.

Los fondos de cobertura, unidos al alza del oro. Los inversores siguieron incrementando su exposición al oro y la plata, tanto antes como después del reciente movimiento alcista. Los ETPs del oro sumaron 364 k onzas durante la última semana de agosto, alcanzando un nuevo máximo de 79,1 millones de onzas (moz).

Gracias a ello, y de acuerdo a los suministrados por Bloomberg, el influjo mensual pasó de 2,07 a 3.2 moz durante 2012. Mientras que los inversores estuvieron ocupados con sus monederos, los fondos de cobertura y otros grandes inversores se mostraron más reticentes, dado que la falta de impulso y un período de un mes de operaciones dentro de una banda  redujeron el interés de inversión.

Esto ha ocurrido de esta manera hasta hace poco, dado que este sector de inversores apalancados finalmente recobró vida y reaccionó ante el aumento de precios.

Durante dos semanas hasta el 28 de agosto, los inversores apalancados incrementaron su exposición neta larga mediante futuros y opciones, en casi 5 moz, según el CFTC. Este fue el salto más grande desde julio de 2011 y ha llevado su posición larga neta a 16,7 moz, quedando aún por debajo del tope de 22,2 moz alcanzado en 2012, así como del nivel histórico de 28,9 moz registrado hace un año.

En cambio, la plata ha tenido un comportamiento aún más impactante, con posiciones especulativas largas con futuros que superaron el doble durante este período de dos semanas.

El discurso que Bernanke brindó el último viernes provocó una pequeña caída en las ventas como consecuencia de la falta de anuncios de nuevas medidas concretas. Pero el hecho de que el mercado haya encontrado rápidamente un soporte por debajo de 1.650, superando el promedio móvil de 200 días y con una posterior alza de más de US$40, indica que muchos estaban dispuestos a hacerse del metal dorado.

Ahora, el oro seguramente necesitará tiempo para consolidarse, especialmente con vistas a la
reunión del Banco Central Europeo (BCE) de este jueves y al ansiado informe de empleo de los
Estados Unidos que se conocerá este viernes.

El principal soporte aún permanece por debajo de 1.630, en el nivel más alto del rango anterior, y el promedio móvil de 200 días en 1.642. La resistencia inicial estará por encima de los 1.700, seguida del nivel más elevado de 1.717 alcanzado en marzo.

Mineral de hierro: el gran perdedor de agosto. Esta meteria prima cayó en casi un 25% en agosto, generando una pérdida anual de más de un tercio hasta la fecha. La desaceleración de la demanda de hierro en China, principal consumidor mundial, junto con la gran cantidad de reservas de este commoditie varada en los puertos del gigante asiático provocó el descenso en los precios.

Dado que el mineral de hierro es un componente clave en la fabricación global, dicho sector permanece débil y el mercado estará expectante ante algún estímulo adicional para que China ayude a despejar las reservas y proporcione algún soporte al precio.

Hasta que esto no suceda, el precio que actualmente opera al nivel más bajo de los últimos tres años, a US$89 la tonelada, seguramente permanecerá por debajo de los US$100 la tonelada.

El petróleo tiene el soporte. El crudo Brent se encuentra actualmente preso entre 111,50 y 116,50, al contar con el soporte aportado por las preocupaciones vinculadas a la demanda y a los conflictos geopolíticos, a pesar de los fundamentos bajistas de una demanda débil y buenas reservas.
La actividad manufacturera en china tiene un mayor freno de lo esperado.

El huracán “Isaac” no causó daños importantes en el sistema de abastecimiento, y luego de un breve período de desempeño deficiente del crudo WTI, el descuento en relación al crudo Brent creció nuevamente alcanzando un nivel superior a los US$18, una vez reanudada la producción. 

El cruce entre Irán y los países occidentales por el plan nuclear aun no ha finalizado, y más ahora que la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA, por sus siglas en inglés) estima que Teherán duplicó su capacidad de producción en su principal central nuclear.

Mientras que el gobierno de Mahmoud Ahjmadinejad continúe negando que su uso sea para fines militares, la paciencia entre los políticos israelíes se está agotando y se aproxima el momento para el ataque.

El hecho de que una ofensiva militar genere una alza importante en los precios del petróleo, dependerá mayoritariamente de la respuesta de Irán, pero hasta tanto no cambie la situación, ya sea que aumenten o no los precios, los niveles actuales incluyen una prima de riesgo.

En tanto, el gobierno de los Estados Unidos también está tentado por el “gatillo fácil”, pero en este caso su tentación se refiere al botón de la Reserva Estratégica de Petróleo.

La incesante alza en los precios de la gasolina, que por tercera vez en poco más de un año se acercan al nivel fisiológico de US$4 por galón, ha generado preocupación por el impacto que pueda tener sobre los consumidores estadounidenses y la actual campaña por las elecciones presidenciales.

Los otros miembros importantes de la Agencia Internacional de Energía se mostraron reticentes ante esta posibilidad, principalmente por miedo al riesgo de que esto pueda apreciarse como una acción impulsada por una razón política y que limite su posible impacto.

Ahora, la atención estará puesta en la reunión del BCE del jueves y en el informe de desempleo de los Estados Unidos del viernes que podría determinar el posible plan de estímulo monetario adicional.
La debilidad del dólar en las últimas semanas también brindó soporte al sector energético, pero con datos que apuntan a que los inversores especulativos ahora están despojados de la moneda estadounidense por primera vez en casi un año, pero cualquier situación de desmejoramiento de la economía podría conducir a los inversores a aferrarse nuevamente al billete verde, y así alejarse de las materias primas.

Las posiciones especulativas hasta el 28 de agosto prácticamente no arrojaron variaciones, y permanecieron en 108 millones de barriles de crudo Brent mientras que los administradores de dinero incrementaron su posición larga neta del WTI en un 8% hasta alcanzar el nivel más alto de los últimos 4 meses, con 190 millones de barriles.

Los mercados de granos se aprovisionan. La frenada del impulso alcista del maíz y del trigo generó una toma de ganancias en ambos granos, mientras que la soja continuó alcanzando niveles récord.

Esta última materia prima es impulsada por las crecientes cifras de exportación y por el racionamiento de la demanda que aún no se ve claramente.

Por otro lado, el trigo perdió parte de su soporte reciente ante el anuncio de la comisión de seguridad de los alimentos del gobierno de Rusia que, a pesar de una importante disminución de la producción luego de un verano de sequías, no había planes para limitar las exportaciones.

Los elevados precios generales de los tres granos serán necesarios para proteger los niveles decrecientes de la reserva global. Casi con seguridad, el maíz es el más expuesto a la toma de ganancias dada la magnitud de la posición larga especulativa.

Sin embargo, cualquier corrección por debajo de US$7,82 debería atraer nuevos compradores, mitigando y deteniendo así la rápida caída.