Buenos Aires. Sin prisa, pero sin pausa, el mercado del vino orgánico crece en Argentina, donde la amplitud térmica de su terruño permite el desarrollo natural del sector.

Hasta este sábado, 14 bodegas exponen sus vinos orgánicos y biodinámicos para que el público pueda conocer y comparar lo mejor de la vitivinicultura sustentable argentina, en la mítica Botica del Angel, una Casa-Museo creada por el artista Eduardo Bergara Leumann hace ya más de 50 años en el barrio de Congreso.

Allí, donde conviven más de 2 mil obras de artistas como Raúl Soldi, Antonio Berni, Luis Felipe Noé y Marta Minujin y de manuscritos de Jorge Luis Borges, Ernesto Sábato y Manuel Mujica Lainez, tiene lugar la tercera edición de la Feria de Vinos Orgánicos, un nuevo clásico tanto para los amantes de la bebida como para quienes disfrutan de las propuestas originales de la noche de esta capital.

La mayor parte de las etiquetas que se ofrecen responde a productos de exportación; lo que implica que muchas de ellas no pueden adquirirse habitualmente en el país sudamericano.

Esta tercera edición de la feria representó una oportunidad única para degustar de esos vinos exclusivos, con una oferta variada, con etiquetas que se comercializan entre los 70 y 1.000 pesos (4,66 a 66,66 dólares).

Durante la segunda edición, la cantidad de asistentes a la feria se triplicó y para este 2016 las expectativas de sus organizadores es superar el éxito que tuvo el año anterior, motivo por el cual decidieron extender la feria a un tercer día, explicaron a esta agencia los organizadores.

Pancho Barreiro, responsable de la Feria junto con el experto Juan Pino, dijo en exclusiva a Xinhua que esta es "la única feria que incluye solamente vinos orgánicos en la Argentina. Hay además un stand de conciencia ambiental, un stand de sustentabilidad, hay quienes miden la huella de carbono".

"En la Feria participan 14 bodegas, la mayoría de Mendoza y una de Catamarca. El vino orgánico está muy bien visto en el exterior y a lo mejor no tanto en el país; cerca del 90 por ciento de la producción va a exportación", señaló el experto.

A nivel general, la producción local de vino orgánico representa el dos por ciento del vino nacional, precisó Barreiro.

El especialista destacó que "la amplitud térmica (en el país) facilita la producción del vino orgánico, porque las pestes no llegan a vivir, se mueren del día a la noche y hay una facilidad de producir vino orgánico de manera natural".

"En los últimos tres años hubo un crecimiento en la exportación y este año las expectativas son muy superiores. Los principales mercados son Asia, Europa y Estados Unidos", resaltó.

La Feria de Vinos Orgánicos está dirigida a los habituales consumidores de vinos, pero también a quienes buscan vivir nuevas experiencias de placer, a quienes se interesan por la novedades del mercado vitivinícola, a quienes se ven atraídos por las prácticas sustentables y la salud y a profesionales del mundo gastronómico como sommeliers, cocineros, hoteleros y dueños de vinotecas de todo el país.

En esta tercera edición hicieron su debut en la feria nuevas bodegas, que presentaron en sociedad sus primeros productos orgánicos certificados.

Entre otras, Ernesto Catena Vineyards (creada y dirigida por el hijo de Nicolás Catena Zapata, que posee una línea orgánica -Animal- y dos Biodinámicas -Siesta y Tikal-); la Bodega Domaine Bousquet (de origen francés, consolidada como líder de exportaciones del segmento con presencia en más de 40 países) y la Bodega Chakana (que en 2012 inició la transición a orgánico/biodinámico de los métodos de cultivo para todas sus fincas).

Además de los stands de las bodegas, se instalaron espacios con propuestas gastronómicas con impronta sustentable que maridan de la mejor manera con la oferta vitivinícola protagonista, y se realizaron charlas sobre consumo, maridaje y sustentabilidad y no faltaron, como en ediciones anteriores, organizaciones no gubernamentales ligadas a las prácticas sustentables.

El 10 por ciento de las ganancias de la feria serán donadas a la Fundación Espacios Verdes que realiza acciones en educación ambiental.

Actualmente en Argentina hay unos 60 productores de uva orgánica certificados; la mayoría se encuentran en Mendoza, la provincia con mayor superficie cultivada de todo el país.

En 2015, la exportación de vino orgánico de Argentina conservó sus mercados alcanzados en 2014 (había crecido un 59%), y vaticinan para este 2016 un crecimiento superior al 70%