Santiago. Los trabajadores de Collahuasi en Chile, la tercera mina de cobre mas grande del mundo, iniciaron este sábado un paro en demanda de mejoras laborales, sumando presión en el sector en momentos en que el mayor yacimiento del metal, Escondida, estaba en su noveno día de huelga.

Los operarios de Collahuasi votaron a favor de una huelga de 24 horas, aunque podrían extender la paralización si la empresa no cumple con sus demandas. Sin embargo, la minera dijo que la producción en la explotación se mantenía con trabajadores que no adhirieron a la protesta.

El conflicto de Collahuasi, una asociación de Xstrata, Anglo American y un consorcio japonés, agudiza la situación en Chile, el mayor productor mundial de cobre, luego de que Escondida tuvo que declarar esta semana fuerza mayor en sus envíos de concentrado del metal.

"Al igual que en Minera Escondida, las bases sindicales están sumamente desconfiadas y exigen a las dirigencias mayor acción para que se les responda satisfactoriamente sus reivindicaciones", dijo el sindicato de Collahuasi en su sitio en internet.

Los trabajadores de Collahuasi -que en 2010 produjo 504.000 toneladas de cobre- presentaron un pliego de peticiones a la empresa con demandas en beneficios de salud, habitacionales y denuncia de prácticas antisindicales, que empezarían a discutir con la firma en los próximos días.

En tanto, la minera aseguró que sólo un grupo se había sumado a la medida de fuerza, de manera que "la compañía ha continuado operando con los trabajadores que no adhirieron a la paralización", dijo en un comunicado.

La medida de advertencia por un día en Collahuasi, que produce un 3,3 por ciento de la oferta mundial del metal, podría extenderse por más de 24 horas si la empresa no responde a las demandas.

"Vamos a analizar si se extiende. Todo depende de la respuesta de la compañía", dijo Jacqueline Cerda, líder sindical de Collahuasi. "Los trabajadores están muy ansiosos", añadió.

Presión a oferta mundial. El conflicto en Escondida, que aporta cerca del 7% de la producción mundial del metal, aún no encuentra una salida, lo que ha impulsado los precios globales del metal en los últimos días.

Pero si la paralización en Collahuasi se extiende más allá del fin de semana, sería un nuevo factor de presión en los mercados internacionales del metal.

Juntas, Escondida y Collahuasi representan más del 10% de la producción mundial de cobre.

La estatal chilena Codelco, la mayor productora mundial de cobre, agregó tensión al conflicto esta semana cuando los líderes sindicales dijeron que los 17.000 trabajadores de la empresa podrían acoplarse a la huelga de Escondida.

Las paralizaciones en los gigantescos depósitos ponen en jaque la meta de producción anual de cobre de Chile, que produce un tercio del metal del mundo y este año se ha visto golpeado por accidentes, otras paralizaciones y problemas con el clima.

Collahuasi extrae unas 1.380 toneladas diarias del metal, con lo que dejaría de recibir US$13 millones por cada día de paralización, según cálculos de Reuters.

Tras sobreponerse a un paro de 32 días a finales del 2010 en medio de la discusión de su contrato colectivo, Collahuasi sufrió en diciembre un accidente en su puerto de exportación que la obligó a declarar fuerza mayor hasta abril.

Bono traba solución en Escondida. En tanto, en Escondida los trabajadores podrían levantar la medida de fuerza si la compañía eleva el monto del bono que ellos demandan.

Los operarios rechazaron en la víspera una nueva propuesta económica de la firma, lo que alejó la posibilidad de una pronta solución al paro que ya obligó a la empresa a declarar fuerza mayor para sus envíos de concentrado. No obstante, destacaron que hubo avances en el diálogo.

El bono en cuestión, que no está contemplado en el contrato colectivo, es la mayor divergencia entre las partes. Los trabajadores aspiran a que sea de US$11.000. La empresa, controlada por BHP Billiton, les ha ofrecido cerca de US$6.100.

En los nueve días que lleva el paro, Escondida habría dejado de producir unas 27.000 toneladas de cobre, con un costo de US$270 millones, según estimaciones de Reuters.

El Sindicato confirmó que la gubernamental Dirección Regional del Trabajo emitió un pronunciamiento en donde considera que la paralización no se ajusta a ley porque no ocurre como parte de un proceso de negociación colectiva.

El documento podría convertirse en un factor de presión adicional para los huelguistas, ya que ratifica la posición de la empresa, que queda facultada para despedir a empleados que no se presenten a trabajar. No obstante, el sindicato no lo considera valido.