La Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras (ENEE) atraviesa la peor crisis financiera de su historia.

Las arcas del gobierno son la única salida que tiene la estatal eléctrica para cubrir su elevado déficit operativo, tal como se hizo en la administración pasada cuando se emitieron 4.200 millones de lempiras (US$209,9 millones) en bonos para cancelar la deuda a los generadores privados de energía térmica.

Esta vez el gobierno de Porfirio Lobo Sosa ha nombrado una comisión de alto nivel para analizar la situación financiera de la ENEE y las posibles alternativas para reducir el gasto y mejorar los ingresos.

Entre las medidas anunciadas y sujetas a aprobación destacan la revisión de los contratos térmicos, la focalización del subsidio eléctrico, el rebalanceo de las tarifas, la recuperación de la mora, entre otras, de acuerdo con el gerente de esa empresa, Emil Hawit Medrano.

La situación financiera de la ENEE es parte de la agenda que la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) evaluará con el gobierno hondureño durante la próxima semana.

La preocupación de varios sectores es el impacto que puede tener esa situación de la estatal eléctrica en las finanzas públicas, ya que el gobierno enfrenta serios problemas de endeudamiento interno.

Finanzas en picada. De acuerdo con los estados de resultado publicados por la estatal eléctrica en su portal electrónico, la situación financiera de la ENEE cada día es más crítica.

En 2010 cerraron con pérdidas por la suma de 50,5 millones de lempiras (US$2,5 millones), sin embargo, durante 2011 se dispararon a 3.042,4 millones (US$152 millones). Cada mes las pérdidas operativas van en aumento y hasta julio pasado se acumularon 2.617,5 millones de lempiras (US$130,8 millones), superior en 1.072,1 millones (US$53,5 millones) al monto registrado en los primeros siete meses de 2011, cuando totalizaron 1.545,3 millones (US$77 millones).

En julio pasado, las pérdidas fueron de 349,6 millones de lempiras (US$17,4 millones), las que se derivan de ingresos por el orden de 1.596,5 millones (US$79,8 millones) y gastos totales por la suma de 1.946,1 millones (US$97 millones).

De mantenerse esa tendencia en las pérdidas operativas, la ENEE cerrará 2012 con un desfase presupuestario entre 4.000 y 4.200 millones de lempiras (unos US$200 millones), el que deberá ser cubierto con una fuente de financiamiento.