Antofagasta. Los trabajadores en huelga de la mina chilena Escondida, el mayor depósito de cobre del mundo, rechazaron este viernes una nueva propuesta económica de la firma, lo que alejó la posibilidad de una pronta solución a un paro de ocho días que obligó a declara fuerza mayor.

La paralización de Escondida, que ya habría dejado de producir unas 24.000 toneladas de cobre, con un costo de US$240 millones, según estimaciones de Reuters, ha ayudado a apuntalar los precios del metal en el mercado internacional.

La mayor divergencia sería un bono, que no está contemplado en el contrato colectivo, y que los trabajadores aspiran a que sea de US$11.000. La empresa, controlada por BHP Billiton, les ha ofrecido cerca de US$6.100.

"La empresa está cerrada. Esto cada vez está peor, pero nuestra gente está unida", dijo el dirigente Jaime Tejada.

El sindicato espera que Escondida -que produce 7% del cobre mundial- mejore su oferta para poder someterla a votación.

Tejada explicó que un grupo de trabajadores tomó campamentos de contratistas que laboran en proyectos de expansión de la mina, en busca de paralizar también estos proyectos.

Previamente, otros líderes sindicales afirmaron estar más cerca de un acuerdo con la firma.

"Lo que necesitamos es que la empresa suba el bono 'fiscal year' porque en otros temas hemos avanzado bien", dijo más temprano el portavoz del gremio, Marcelo Tapia.

El estancamiento durante una semana del conflicto entre Escondida y los 2.375 trabajadores que integran el sindicato obligó a la empresa a informar a sus clientes que no podrá cumplir con sus envíos de concentrado.

En medio del conflicto, se esperaba un dictamen de la estatal Dirección Regional del Trabajo de Antofagasta que aclararía si el paro es legal.

Si fuera declarado ilegal, la empresa podría emprender acciones contra los manifestantes y buscar personal de reemplazo, así como para buscar apoyo de autoridades para reactivar sus faenas.

Escondida insiste en que el paro está fuera de ley, al no ser parte de un proceso de negociación contractual, mientras los trabajadores aseguran que la empresa se comprometió a discutir algunos temas pendientes cuando firmó el contrato colectivo.

Metas en duda. La huelga pone en jaque la meta de producción anual de cobre de Chile, que produce un tercio del cobre del mundo, que se ha visto este año golpeado por accidentes, otras paralizaciones y problemas con el clima.

Sólo en junio, la producción de cobre de Chile cayó 8,5% por una huelga en la quinta mayor mina del mundo, El Teniente, así como por un apagón en la región productora de Chile y suspensiones de operaciones por fuertes lluvias y nevazones.

A ello se sumó que a comienzos de julio los trabajadores de la minera estatal Codelco, el mayor productor de cobre del mundo, realizaron la mayor huelga en 18 años contra un plan de reestructuración de la empresa que podría generar despidos.

La huelga en Escondida desató ahora los temores sobre un posible contagio a otras faenas mineras del país.

El paro podría incrementar las previsiones de un déficit global de cobre para el 2011, lo que ha ayudado al metal a trepar a su mayor nivel en tres meses y a quedar a un paso del récord de US$10.190
 alcanzado en febrero.